sábado, 29 de julio de 2017

102) Viaje por Europa

24 Junio – 15 Julio. Chequia, Polonia, Ucrania…2017       Viaje por Europa

1.- Decidimos tres amigos (Valer, Guille y yo) ir en mi coche antiguo a un largo viaje, desde Madrid, atravesando 10 países en Europa. Preferíamos ser 4, y a mitad del viaje se agregó el cuarto de forma casual, que contaré más adelante. La idea que movía el viaje era ir a un Congreso cristiano (protestantes, ortodoxos y católicos) en Praga, República Checa, y también haciendo paradas “culturales” en el recorrido en lugares con arquitectura de Interés, o de Patrimonio de la Humanidad, para intentar tal vez mejorar la calidad de mi trabajo como arquitecto, y de paso, y por petición de Valer, evangelizar por el camino.
Yo quería empezar la primera parada cultural en Rocamadour (Francia). Pero unos días antes de nuestro comienzo de viaje, oraron en una iglesia para nuestro viaje y una mujer dijo que le venía la idea de un anfiteatro Romano. Entonces pensé que el viaje debería comenzar en dirección hacia Nimes, donde hay un importante Anfiteatro Romano. Entonces no podría empezar el viaje por Rocademour. Pero cuando fuimos hacia Nimes, como estaba muy distante decidimos hacer una parada antes en algún lugar de interés arquitectónico, y viendo el recorrido resultó que esa primera parada era: Castel de la Roca (Gerona). En esto vi una coincidencia: Pues el nombre del Pueblo termina en la palabra “Roca” y yo quería terminar el viaje en otro pueblo que precisamente su nombre comienza con la palabra “Roca” Rocademour. Y en esto vi una confirmación del recorrido que hacíamos. Y Roca es una manera de simbolizar la Fe que movía el viaje.
2.- Al día siguiente, en Nimes (Francia), entramos en el Anfiteatro Romano de hace unos 2.000 años, y allí me enteré que en los primeros siglos de cristiandad a algunos cristianos podrían haber llevado para luchar con leones allí. Y también allí me enteré por primera vez que a los cristianos se les llamaban caníbales, porque los romanos habían oído que en las reuniones cristianas, hablaban de comer el Cuerpo de Cristo. Esto de comer a Cristo me impresionó en especial, y fue motor a cosas interesantes que ocurrieron en el viaje, que algunos podría llamar como milagros.
Volviendo a lo del Anfiteatro, cuando estábamos allí, rociamos en una roca curva, en la zona alta del Anfiteatro, un poco de vino que Guillermo llevaba en una botellita, y este vino se extendió veloz en un intenso color rojo por la roca, que con el reflejo del Sol, y en ese lugar, me puso los pelos de punta, pareciendo sangre verdadera, pues a su vez en ese momento yo veía de fondo la arena donde habrían martirizado cristianos. Pero todo esto lo entendía con Esperanza de que algún día resucitaremos, según la Fé cristiana, por  "comer" en el buen sentido, a Cristo, pues él venció la muerte.
3.- Al día siguiente llegamos al país de Luxemburgo, y a los tres amigos nos fallaban los teléfonos móviles y no teníamos GPS, de modo que nos orientábamos por el Sol. Queríamos ir a un Monasterio, el de Clervauux, al norte del país y dormir por allí, pues desde hace unos de 10 años quería ir a ver ese monasterio y sus cantos tipo gregoriano. Llegamos por la noche entrando por caminos aunque no venían indicados y al fin llegamos al Monasterio. Y dormimos en tiendas de campaña que montamos escondidas tras el coche. A las 5 de la mañana me desperté con las campanas, y pude entrar dentro de la capilla principal y allí estaban los monjes, a esas horas tempranas, cantando gregoriano. Para mi fue como un sueño cumplido de algún modo de forma “casual”.
4.- Los trajes de esos monjes eran túnicas negras con capucha, y me parecían como con el que se representa a Lutero, que precisamente este año cumple 500 años del principio de la Reforma protestante comenzada por él. Y en el viaje fuimos unos 10 días después a donde comenzó esa reforma que contaré más abajo.
5.- Volviendo a la historia, al día después de Luxemburgo, encontramos a mi amigo Berni en Frankfurt, Alemania, orientándonos casi por intuición.
Y al día siguiente llegamos a Praga, y allí en el congreso, encontramos a varias personas de la iglesia de Madrid que conocía, y varios de ellos me propusieron si yo podría llevar a un tal Javier de vuelta a Madrid en mi coche. Pues Javier estaba en el congreso y decía tener un vuelo para Cracovia (Polonia), pero que no quería ir a Cracovia solo pues pensaba que si iba iría con otros amigos suyos con el plan de ir a pecar, como él decía. Entre tanto, Valer vio a Javier y sin saber nada le preguntó si quería venir con nosotros en coche a Madrid. De modo que por estas y otras coincidencias (como que nuestro recorrido incluía pasar también por Cracovia, por ser Patrimonio de la Humanidad) se vino con nosotros en el coche. Y al poco de comenzar el viaje con Javier, este se enteró que su vuelo a Cracovia no era válido por error de fecha que ya había pasado.
Llevar a Javier en el coche fue muy bueno pues él sí tenía teléfono con GPS y nos podía indicar los caminos. De modo que pudimos más fácil continuar nuestro camino más allá…hacia Ucrania.
6.- Creo que fue pasando por Eslovaquia, al estar Guillermo y yo cansados para conducir, permitimos conducir a Javier algún rato. Él no tenía mucha experiencia conduciendo de modo que estaba yo de copiloto para ayudar en caso de emergencia, y de paso él mejoraba su conducción. Pero durante un rato me quedé dormido, como copiloto, y abrí justo los ojos viendo que nos metíamos en una gran rotonda ante un gran prohibido el paso. Alerté al instante a Javier, y paró el coche y rápido echó para atrás con cuidado. Y al colocarnos en buena posición, al momento pasó un coche veloz que nos podría haber dado un susto mayor.
7.- En la carretera, hicimos una parada de descanso, y al rato dije a los demás del coche que iba a caminar continuando el recorrido y que me recogieran con el coche en el camino.  Pero no me di cuenta que yo me llevaba todas las llaves del coche, pues teníamos 2 juegos de llave una yo y otra Guille. De modo que el coche no podía arrancar. Y cuando llevaba yo demasiado tiempo caminando y extrañado de que el coche no viniera, decidí descansar para dormir.  Pero algo me decía que volviera al coche, y lo hice y fue cuando me di cuenta lo de las llaves.
Al rato, desde la carretera,  vimos a una familia de Gitanos eslovacos que  estaban como a unos 100 metros en su casa, y los saludamos con mucho ánimo, incluso les decíamos que Dios les bendiga que parecían entender y toda la familia muy contenta nos saludaba.
Al momento pusimos por primera vez la radio del coche, y la primera música que salió fue casualmente una música gitana de mi CD.
Y decidimos que deberíamos algún día ir a visitar alguna casa de gente del lugar, cosa que ocurrió casualmente después en Ucrania, que contaré mas tarde.
8.- En la frontera con Ucrania entramos por error en una cola muy lenta. Llevábamos como una hora. Nos extrañó que no viéramos turistas. Parecíamos los únicos. Y era al parecer porque el país estaba en Guerra y no lo sabía de cierto, pues pensé que ya había terminado la guerra.
Entonces en esa cola decidimos regalar comida a las demás gentes en la cola y al instante nos dijeron que había otra cola rápida para turistas, y movieron los coches y nos dejaron pasar y al momento entramos en Ucrania.
9.- Entramos en Lviv (Ucrania) en una tienda y me llamó la atención un dibujo en un cuadro, pues me recordó algo a lo que experimenté en Nimes con lo del vino que parecía sangre: Pues ese dibujo era del niño Jesús dentro de un cáliz de vino. Como simbolizando el vino como si fuera su sangre. Me impresionó. Hasta quería comprarlo, pero como ocuparía mucho espacio en el coche, no lo compré.
10.- Al rato salimos y fuimos a un mercado que parecía tipo árabe, con muchas calles estrechas, como laberíntico y bastante gente. Allí perdí a los demás. Y ellos no sabían donde yo estaría ni donde estaría el coche. Pasó mucho tiempo, y me empecé a preocupar, pues no sabía cómo podría encontrarlos ni dónde, y en ese país de Ucrania en guerra (aún no estaba seguro de esto), y los teléfonos no conectaban. Entonces oré que Dios hiciera algo para encontrarlos, entonces…
11.- Sentí que debía solo asomarme a la tienda donde anteriormente vi aquel  cuadro simbolizando a Jesús. Entonces algo muy extraño ocurrió. Al mirar desde la calle al interior de esa tienda, una mujer con entusiasmo me indicaba señalando a un hombre a su lado en la tienda que yo siguiera a ese hombre. Este hombre salió de la tienda rápido y yo le seguí. Él continuaba rápido por las calles sin decir palabra, y yo le seguía con paz. Debido al idioma, que no conozco, no les pude explicar que buscaba a mis amigos, pero algo estaba sucediendo: El hombre empezó a entrar por esos que parecían laberintos de calles del Mercado que más bien parecía un Zoco árabe, y después de un buen rato siguiéndole me hizo un gesto diciéndome que en un momento vería algo de mi interés y al instante encontré junto a mi y frente a mí a los que había perdido. Me sorprendí sobremanera, y me giré para dar las gracias al hombre que me había guiado, y no le vi, como si hubiere desaparecido en el aire. Pensé si no sería un Ángel del Cielo, o el mismo Jesucristo, o una sencilla concatenaciones de coincidencias o “Diosidencias”.
12.- Sentí tanta alegría que comencé a hablar de Dios a los de la tienda. Y en particular a algún musulmán que vendían por allí.
13.- Al momento al salir a la calle general oí música y dije que parecía de una iglesia, y fuimos a esa música y era un grupo de gente que estaban pidiendo ayuda para la Guerra contra Rusia.
En ese momento me di cuenta que lo de la guerra era cierto. Me dijeron que la semana pasada habían muerto 4 procedente de la Ciudad donde estábamos, y un joven con el que hablábamos allí estaba con muchas ganas de ir a la guerra, incluso a morir, pues sus amigos se iban la semana siguiente a la guerra.
Me impresionó oír esto de forma directa, pues hasta ahora lo había oído solo en la televisión. Nos hicimos fotos con armas que ellos tenían allí.
14.- Después, Valer y Javier dijeron que quieren ir a Bielorrusia, que estaba a pocas horas en coche. Yo dije que no quería ir a Bielorrusia, pero Javi oró que yo lo pasara en Bielorrusia mejor que ellos, de modo que acepté ir. En la frontera en Bielorrusia no nos dejaron pasar por no tener Visa. Al momento de saber que no nos dejaban pasar, y recordando que Javier oró que yo lo pasaría mejor, entonces me alegré mucho y pregunté a los policías si estábamos pisando tierra de Bielorrusia. Y al decirme que sí, entonces pregunté si podíamos orar por Bielorrusia allí mismo (es un país comunista, como isla comunista en Europa) y me respondieron que sí podíamos orar. Entonces salimos del coche con la guitarra y nos pusimos a cantar fuerte canciones cristianas. Los policías observaban tranquilos. Nos llenamos de una alegría desbordante a pesar que no nos dejaban pasar.
15.- Y al rato volvimos por la frontera Ucraniana y las risas fueron en aumento al ver la policía Ucraniana que regresábamos tan rápido que hasta ellos nos pedían que les tocáramos canciones con la guitarra. Fue curioso que tuvimos mucha risa en vez de desilusión de no poder pasar a Bielorrusia.
16.- Entonces ya en las carreteras de Ucrania, vimos a unas chicas en la Carretera y Valer dijo que eran cristianas evangélicas y paramos, Y cantamos con la guitarra a ellas y vinieron sus padres y nos invitaron a quedarnos en su casa. Y unos días antes casualmente dijimos que queríamos dormir en casa de alguna familia local.
17.- Javier y Valer dijeron unas pocas horas antes que querían beber leche natural, y en esta casa había una vaca que estaban ordeñando y Javier la ordeñó y bebimos de esa leche, cumpliéndose este sencillo sueño de beber la leche de forma natural.
18.- En esa casa nos pidieron orar por enfermos. Oramos por un hombre que no podía mover la espalda por años, y parecía enfadado. Oramos y dijo que no funcionó, y seguía como enfadado por su dolor. Y se fue a tumbarse dentro de la casa por el color. A los 5 minutos, salió hacia nosotros, enormemente contento  moviendo su espalda, diciendo con enorme sorpresa y extrañeza, que como un fuego había pasado un instante antes por su cuerpo de la cabeza a los pies, y al instante quedó totalmente sano. Incluso al momento subió a una barra que había en un árbol, y se puso  a hacer flexiones y giros alrededor de ese palo, y decía que llevaba 18 años sin hacer esos movimientos.
19.- Horas después fuimos a Polonia, a Cracovia, donde Javier tenía planeado en un principio ir, y fuimos a la primera iglesia evangélica que encontramos, pues Valer quería ir allí. Pensábamos que estaba cerrada, pues eran las 7 de la tarde de un domingo. Cuando nos íbamos decidí dar la vuelta al edificio y a modo de coincidencia encontré por la parte de atrás una puerta abierta, y entramos y parecía como que nos esperaba un grupo de gente dentro. Y nos invitaron a contar nuestros testimonios, y cantamos en esa iglesia en el escenario, y oramos por enfermos y se sanaron, y aunque oramos también por una paralítica que era niña, y aunque ella no se curó, nos aportó una alegría tal que yo empecé a bailar sobre las sillas delante de ella, y Javier también danzaba ante ella, es decir yo me hice, por así decir, menos paralítico. Días después nos dijo su padre que desde que oramos por ella la niña está feliz.
20. Al día siguiente, en Auschwitz entré con el coche en el parking sin darme cuenta que había que pagar. Cuando ya estaba aparcado, pensé que si no decía nada no tendría que pagar, pero la conciencia me pedía ir a pagar. Pagué a la persona encargada del parking y ella se sorprendió de que lo hiciera. Y gracias a esto, y debido a que otra vez perdí a mis amigos que tenían que esperar junto a mi coche, los encontré, y fue así: Pasada como una hora esperando en el coche, y no aparecían entonces volví a esa persona del parking, y como me conocía fue muy simpática,  y entonces miré en dirección contraria al coche, donde se supone que no estaría ninguno de mis amigos, y allí vi a Guille y se solucionó.
21. Al día después paramos en Wittenberg, y en la misma puerta donde Lutero hace 500 años puso el cartel con sus 95 tesis con lo que empezó la reforma protestante, colocamos nosotros un cartel que decía que la reforma continúa.
Pensábamos que quitarían el cartel al momento, pero nos sorprendió que no lo quitaban y que incluso la gente le hacía fotografías.
22. Al día siguiente, llamamos a la puerta de una casa que está justo en la frontera entre Holanda y Bélgica. Incluso la línea fronteriza está representada en el suelo y pasa por la mitad de la puerta de la casa. Abrió una mujer, y me sorprendió que nos atendiera contenta, pues yo pensaba que estaría cansada de tantos turistas sorprendidos por esa casa.
23. Al día siguiente paramos por París, y había solo 2 cosas que quería yo visitar: La “maisón de Verr” porque fue el primer trabajó que tuve que dibujar en planos en la Universidad, y; la iglesia de la Milagrosa. Dije al grupo que solo vistaría lo que estuviera más cerca. Y resultó que esas 2 cosas estaban igual de cerca, una muy cerca de la otra, en la zona de la misma parada de metro. De modo que hubo tiempo para ver las 2. Me llamó la atención lo de la maisón de Verr, pues para visitarlo hay que pedir permiso meses antes, pero llamé al timbre y me abrieron y pude ver y disfrutar de su fachada de cristal. Y quedé muy contento por esto que para mi era importante.
24. Al día siguiente, paramos en Tolouse, Francia, y teníamos como solo unos minutos para visitar, y lo único que pude visitar por dentro era una iglesia, y resultó que allí estaba enterrado parte del cuerpo de Santo Tomas de Aquino (la otra parte en Italia), y este Santo es el patrón de los universitarios, y precisamente Guille, Valer y yo nos conocemos de un grupo cristiano de la Universidad. Habría que decir que Santo Tomás defendió de forma filosófica la Fe de una manera científica.
25. El que más prisa tenía para regresar a Madrid era Javier, que tenía que tomar allí un vuelo a Malta. Y veíamos que no podríamos llegar a tiempo. Entonces, le preguntamos a él si podría cambiar el vuelo de Malta, y dijo que le cobrarían mucho dinero por el cambio. Pero llamó a la compañía del vuelo, y se sorprendió pues se lo cambiaron gratis, y eso se supone que no lo hacen. Y llegamos a tiempo a Madrid y él pudo tomar felizmente su vuelo.
Llegamos a Madrid el 15 de Julio hacia el mediodía justo a tiempo a la fecha límite de Javier, con su vuelo, y la fecha límite de Valer, pues coincidía a la misma hora y llegó a tiempo antes del final del congreso de la Reforma Protestante en Madrid, y también Guillermo llegó a tiempo para una entrevista de trabajo. Las 3 cosas ocurrían en la misma tarde justo a tiempo cuando regresamos a Madrid del recorrido por Europa.
Y terminó el viaje sanos y salvos.
…….
Conclusión: Tal vez un motor para desplegarse las coincidencias que deseamos, y ser conscientes de ellas, puede ser el hecho de ser consciente de que el Cuerpo físico de Cristo, vino a la Tierra. Pues Cristo formó el Universo y la Tierra, con multitud de coincidencias.
Oración: Que seamos conscientes de las maravillas que nos rodean y acontecen y que sirvan para bien.

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