lunes, 2 de junio de 2014

84) Recibo carta de la Casa del Rey, y horas después abdica.

2 de Junio del 2014   

1. Anoche me sorprendí gratamente, pues me di cuenta que había recibido una carta de la misma Casa Real, en nombre de Sus Majestades los Reyes de España (a través de su Secretaría).  Estaba escrita con enorme amabilidad y era una contestación, muy atenta, a la carta que les envié por email, invitándoles a visitar la construcción del Templo de Don Justo Gallego en Mejorada del Campo (la llamada iglesia o catedral del Pueblo). Ellos agradecían mi invitación y lamentaban tener que declinar. 

Creo que era la primera carta que yo enviaba a los Reyes y la primera (o única) que me contestaban.

Me parecía extraño que hubieran podido contestarme, lo cual aprecio, pues con tantas peticiones que imagino que la Casa Real tiene, no dispondrían de tiempo de leer mi email y menos de contestarme. Además yo les envié mi carta sólo unos días antes. Y me agradó enormemente lo afectuoso de la carta.

2. Quizá más sorprendente es la coincidencia de que, esta misma mañana, se ha anunciado por los medios de información, que el Rey abdica en su hijo, su Alteza el Príncipe.

Pensé, con pena, que quizá mi carta fue como una de las últimas gotas que tal vez influyó en su decisión, pero pienso que lo más seguro es que no influyó.

He recordado que en la Biblia, se pide que se ore por los Reyes, y esto se viene realizando durante miles de años. Es decir, considero que millones de personas, durante siglos, han orado (en especial en las iglesias) por el bien de los Reyes. Y esto pienso que debe de producir resultados maravillosos en ellos y en el Pueblo, que quizá ni nos damos cuenta.

3. Y esta misma tarde o anochecer (del mismo 2 de Junio), estaba yo por el centro de Madrid y oí un helicóptero.
Yo iba en bicicleta, y me situé debajo él. Estaba este helicóptero sobre la plaza del Palacio del Rey, el Palacio de Oriente. Pensé que sería por seguridad o por la Televisión. Al momento vi que la policía empezaba a cerrar las calles de acceso a la plaza del Palacio, donde yo estaba.
Intenté salir de esa zona pero un policía me decía que no se podía salir. Me sentí atrapado en esa plaza.
Habían cerrado la calle con vallados metálicos y en la calle donde pregunté eran vallados duplicados con triangulación por seguridad de no ser volcados. Al momento vi bastantes policías y algunos de ellos corriendo, y bastantes furgonetas grandes de policías se movilizaban rápido. Alguno de los policías comenzó a gritar a los demás policías. No recuerdo en mi vida antes haber visto la policía gritando. Con lo cual, pensé que era una situación muy seria. Me dijeron que los republicanos con sus banderas, querían acceder a la plaza, para intentar de algún modo significar que “conquistaban” el Palacio del Rey, pidiendo que no haya más Rey. Pensé que podría ser como posible inicio de una guerra. Pensé que si saltaba la gente las vallas, se produciría disturbios donde yo estaba, y los policías me confundirían con gente contra del Rey y podrían haber heridos.

Entonces me comenzaba a asustar al ver el peligro posible. Llamé por teléfono a mi amigo cristiano Guillermo para que orara. Él está en un equipo de Oración llamado Fire-team (equipo de fuego), y le dije a él que estábamos en la línea de “fuego”.
Para evitar el temor comencé a orar pidiendo que hubiere calma en el lugar. Como a la media hora, percibí una voz interior que decía que saliera ya de la zona. Yo pensé que no era posible salir aún, pues las salidas estaban cortadas con vallas por la policía. De todas obedeciendo a esa "voz" me dirigí hacia las vallas que vi seguían cerradas. Al mismo instante que llegué junto a las vallas, iba a preguntar al policía si se podía ahora salir, y sin llegar a abrir mi boca, y sin frenar con mi bici, en ese instante, los policías quitaban abrían el paso, quitando a gran velocidad todas las vallas de la calle donde yo estaba, quedando así la calle totalmente abierta.
Me pareció como mágico que al llegar yo se abrieran así las "puertas", y se veía todo en calma.
Pienso que miles de personas oraban por la situación para calma.
Conclusión: Parece que la oración de miles de personas, podría haber ayudado a calmar los ánimos. Los Reyes, como todos nosotros, estamos en el mismo ámbito de hechos coincidentes. Parece ser que las coincidencias ocurrirían por igual a cualquier persona independientemente de su nivel social.
Petición: Que todas las oraciones puedan sumarse para obtener resultados maravillosos para el bien de todos, según la Voluntad del Todo poderoso. Que podamos estar en unidad toda la Sociedad.