martes, 29 de abril de 2014

82) Querer tocar una ballena.

3 de Agosto del 2012, Montañita, Ecuador.           
Estaba en la costa de Ecuador, viendo a la distancia ballenas saltando. Y quería verlas más cerca, e incluso dije a mi amigo José de Guayaquil: "quiero tocar una ballena", pues yo quería saber cómo era la resistencia de la piel de la ballena, pues podría ser un dato para la investigación de refugios a tsunami en que yo trabajaba.
Lo que dije parecía como idea de niños, pues: ¿cómo iba a ser posible tocar una ballena?.
Pero algo dentro de mi me impulsaba a creer que podría ser posible. Yo nunca antes había pensado en tocar una ballena.
Y lo sorprendente es que, creo fue al día siguiente (quizá 2 ó 3 días después), en la playa donde estábamos nos dijeron que había una ballena muerta (al parecer recién muerta) en la arena. Era grande, de unos 12 metros o mas. No podía creer encontrarme con una ballena tan de cerca. Nunca antes había visto algo como eso. Y efectivamente, me acerqué y la toqué y pude apreciar la resistencia de la piel, que era lo que quería.
Parece como imposible, que alguien quiere tocar una ballena y como día siguiente lo toca.

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Conclusión: Parece que cuando deseamos algo como si fuéramos niños, es más fácil hacerse real.
Petición: Que nuestros deseos, se hagan realidad, si es voluntad de Dios.

domingo, 20 de abril de 2014

81) Domingo de resurrección.

20 de abril del 2014, Toledo.                        
Faltaban unas 5 horas para comenzar el domingo de Resurrección. Yo estaba en Madrid y quería ver algo de interés en relación a la Resurrección.
Busqué en internet y leí que la semana santa de Toledo era la mejor (o de las mejores) de España, y que en esa madrugada, a la 1 de la mañana del domingo, saldría una procesión de resurrección, desde la iglesia de San Andrés.
Yo no conocía esa iglesia. En Toledo hay muchas iglesias. Al momento llamé por teléfono a mi amigo Javier, estudiante de teología, pues él vivía antes en Toledo. Le pregunté si estaba él en Toledo, y sin decirle más, él me dijo que visitara la iglesia de San Andrés, ¡me sorprendí pues a esa iglesia quería ir yo! Además me dijo que muy pocas veces se puede visitar esa iglesia, y esta noche de madrugada se podría.
Fui entonces a Toledo con mi amigo Omar de Puerto Rico. Llegamos tarde en la noche a la zona vieja de Toledo, como una hora antes del domingo.
Al comenzar a caminar por esas calles estrechas y tan históricas de Toledo, le dije a Omar que yo presentía que me iba a encontrar allí a alguien de los jóvenes del pueblo de Noblejas.
Fuimos hacia la iglesia de San Andrés. Y antes pasamos por la catedral que a esas horas estaba abierta y preciosamente iluminada celebrando la resurrección, en el que hacían rodar una rueda de madera llena de campanitas que sonaban como de celebrar fiesta. Es decir se notaba el ambiente de fiesta.
Después llegamos a San Andrés. Una iglesia más bien pequeña, hermosa, muy antigua, del siglo XIII, con partes construidas con formas de la cultura árabe. Para mi era curioso, allí ver un cuadro de la forma en que fue crucificado San Andrés, en forma de X, y eso estudié en las clases de arquitectura.
Al momento iban a sacar desde la iglesia a la calle el Paso (o llamado Trono) de una escultura que representa a Cristo resucitado. Lo cargaban 8 personas. Me fijé que una de esas personas era una señora mayor, y yo pensé que ella no podría soportar el peso. Me entristecía ver a ella así. Yo quería ayudarla y ponerme junto a ella para cargar el Paso. Al momento un sacerdote, con túnica blanca, me pidió que me pusiera junto a esa mujer y ayudara a cargar el Paso.
Así lo hice al instante. Me di cuenta cuán pesado era el trono. Me acordé que tenía yo problemas con la espalda. El gran peso me hacía dolor en la espalda y hombro. Poco después esa mujer, junto a mi, bajo el trono, me dijo que sin mi ella no podría haber llevado eso.
Me sorprendí que a los pocos minutos de llevar el Trono, se me quitara el dolor de espalda. Como si me hubiere sanado. Como si hubiere resucitado mi cuerpo de algún modo.
Me sentía contento. Vi que al lado estaba el seminario y las puertas abiertas. Entramos, y en el claustro que estaba vacío, comencé a cantar un canto tipo gregoriano, pues el eco que producía la piedra de los muros me invitaba a ello. Al terminar de cantar, notamos que los sacerdotes empezaron a cantar, y quería imaginar que les hubiere animado a ello.
Después de esto cuando estábamos a punto de salir de la muralla de la ciudad antigua de Toledo, en ese momento alguien me llamó fuerte y contento por mi nombre. Era precisamente uno de los jóvenes de Noblejas. Él se sorprendió de la coincidencia de encontrarme allí. Pues nunca antes, desde hace unos 5 años que lo conozco me había encontrado a alguien de Noblejas fuera del pueblo.
Y casualmente a él, llamado Alejo, yo le llamaba “Alejo que llegará lejos” y es el que más lejos he encontrado (tiempo después le vi en Inglaterra). Y él al momento dijo a su amigo, con quien iba, que yo hacía milagros. Aunque aclaré entonces que más bien eran “coincidencias” o cosas que Dios hace y no yo.
Al día siguiente, ya en Madrid, vi que había que trasladar una pesada cruz, de unos 80 kg hacia la iglesia de Amistad Cristiana, y que se requería 3 personas para llevar, y a causa de sentirme sanado, me atreví a llevarla yo solo. Y aunque notaba el gran peso, en un momento pensé que Cristo dijo que su carga era ligera, entonces en ese mismo instante, me sorprendí pues no sentí peso, como si la cruz fuera hecha de cartón ligero.
Conclusión: Quizá cuando se celebra algo en cierto día, hay algo que motiva a ser realidad lo que se celebra.


Oración: Que podamos resucitar.

miércoles, 26 de marzo de 2014

80) Síndrome de Down. ¡Ay, mi memoria!

25 de Marzo. Madrid.                        
Ayer por la noche, un hombre, quien fue sanado del Síndrome de Down, oró con gran amor por mí. Y como una hora después hablé con mi amigo de Puerto Rico, y le dije que me sorprendía que ese hombre de Dios tenía una gran memoria (para recordar por ejemplo los números de los versículos en la Biblia), y también le dije, con cierta pena, que sin embargo yo no tenía tanta memoria para recordar en dónde en la Biblia encontrar los versículos.
Y hablándolo entonces con mi amigo, llegué a la conclusión, que aunque yo no recordara las cosas de memoria, no tenía yo que sufrir, que lo que importa es “guardarlo en el corazón”. Y dijimos que en la Biblia cuando se habla de “guardar en el corazón”, parece que no obliga a “guardar en la memoria”, incluso, hasta con cierto aspecto cómico, pero con respeto, dije que creo que tendría mala memoria (o despiste) la Madre del Señor Jesús, con tanto “guardar en el corazón en vez de en la memoria”, pues cuando este era niño de 12 años, lo perdió por varios días.
A la mañana siguiente, sin saber de todo esto mi hermano, lo primero que él me dijo fue: ¿Qué dice el versículo de Mateo, 27.24?
Me sorprendió la coincidencia, de que me preguntara requiriéndome memoria, cuando él nunca antes me preguntó de esta manera.
Entonces gracias a que la noche anterior llegué a aquella conclusión, pude responder con tranquilidad y contento, que no sé de memoria los versículos. Y al momento él me recitó el versículo. Y pudimos con tranquilidad hablar de la Biblia.
Conclusión: Parece ser que, aunque es bueno saber de memoria los escritos divinos, si en alguna ocasión se nos olvida algo, importa más que, sea el significado, guardado en el corazón.

Oración: Que recordemos en la mente lo que debamos y en el corazón lo que siendo bueno, amemos. 

viernes, 7 de marzo de 2014

79) Concurso de canciones de humor sobre error social.

1 de Marzo del 2014. Madrid.                        

1) ¡Qué bien que de los errores se puede aprender y pueden servir para mejorar!

En esta mañana fría y lluviosa de sábado de carnaval,doce amigos, nos presentábamos en la entrada de un auditorio, ante un público de unas 500 personas, para actuar en un concurso de chirigotas: canciones de humor. Estas canciones, en general tienen letra de crítica a errores de la Sociedad.

La letra de nuestra chirigota tenía también, con Amor y humor, el propósito de animar al público no sólo durante la actuación si no también durante toda su vida, por el mensaje de Esperanza.

Pero, en esta actuación, aun con buena intención, hice precisamente: errores (aunque pequeños e involuntarios), ¡hasta diez! (al menos que sepa), que se "juntaron casualmente" y que cuento esos diez, a continuación. ¡Ah! y de todo pido perdón.

Uno de mis errores (1 de 10) fue ignorar que nuestra letra y actuación se podía interpretar políticamente. Y era de esperar esa interpretación, pues el concurso lo organiza una (buena) Entidad relacionada con política, en oposición al Gobierno, y las bases del concurso valoran mucho la ironía en las letras de la canciones, de modo que si lo que decíamos no valoraba su ideal político, entonces se podría tomar como en contra de ellos.  

2) Otro error mío (2 de 10) fue que entendí que me dijeron de la Organización que se podía actuar no mas de 10 minutos, pero en las bases del concurso recomendaban no mas de 8 minutos. Hicimos ensayos cronometrados que duraban de 8 minutos, pero parecía que mejoraría ampliando y entonces los ensayos duraban menos de 10 minutos. Yo no di mucha importancia a la exactitud del tiempo, pues grupos ganadores de otros años tardaban unos 12 minutos.
Pero cuando estábamos a punto de actuar, un señor del concurso nos dijo que el grupo anterior tardó demasiado, 20 minutos, y que actuáramos nosotros en 9 minutos. Y pensé, y otro error mio (3 de 10), que se refería a no llegar a 10 minutos, pero se refería  no pasar de 9.
Y aún otro error mío mas (4 de 10), fue que nos pasamos de los 9, y me dijeron que más de 11 minutos...pues no conté con el tiempo de los aplausos, (error 5 de 10) o el tiempo en que reducimos la velocidad de cantar, por lo que ocurrió (cuento a continuación) que un poquito me desánimo o desconcentró (error 6 de 10): "juntándose casualmente así los errores":

3) Salimos al escenario: ante ese querido público. De repente, sentí como cierta oscuridad u opresión. Podría ser porque salimos al escenario con una banderita de España en el tambor y a gente del público le sentó políticamente mal, y percibí que algo no gustaba, sin saber qué. A eso del minuto 3 de nuestra actuación, imitando con respeto a Julio Iglesias, cantábamos diciendo: "Unos creen que todo va bien…otros creen que mejor será…”. No nos referíamos a cuestiones políticas, pero un hombre del público, al parecer, y con razón, lo interpretó como que queríamos decir que con el Gobierno actual todo va bien. Entonces este hombre, en su derecho, nos abucheó en público.
Afortunadamente, otra persona del público, una mujer, criticó al instante, y con voz fuerte, a ese hombre, diciéndole “que abra la mente”. Fue casi como una pequeña batalla verbal entre el público durante nuestra actuación.

Yo oí el abucheo del hombre, pero no oí o no presté atención a la defensa de esa mujer (error 7 de 10), que me hubiere animado.

Además, como yo llevaba la guitarra y dirigía el grupo, me desanimé o desconcentré, como dije, lo cual en una actuación eso es un error, pues pudo reducir la velocidad de actuación, con lo cual provocó a retrasarnos en el tiempo.

4) En nuestra antepenúltima canción, construimos en el escenario un barco de cartón de 3 metros de largo, en el que metíamos palabras visibles al público, como “avaricia” “odio”…y tumbamos ese barco, significando que “denunciamos” la maldad. Y justo después levantábamos del suelo un barquito de papel blanco, simbolizando el Amor, el cual colocábamos, con toda buena intención, sobre una gran bandera de España, la cual llevaba el escudo del Rey. Esto vio el público.

¡Oh! ¿Qué dije? ¡otra bandera de España, y esta con ese escudo, y en ese lugar!

Y esto fue otro error mío (8 de 10), pues yo ignoraba que esa bandera, se interpreta como que íbamos en contra de ideales políticos de gente del público.
Si no recuerdo mal, fue precisamente entonces, al sacar esta bandera, cuando nos apagaron las luces, pienso que para no herir mas los sentimientos. Creo que hay que decir, que a otros grupos si se pasaban de tiempo sólo les parpadeaban las luces.

Yo como pensaba que no habíamos pasado 8 minutos, entendí el apagar las luces como un simple aviso (error 9 de 10) para que no nos entretuviéramos entre canción y canción, y que aún quedaba tiempo para terminar con las 2 canciones que quedaban.

5) De modo que seguí con otra canción, pensando que encenderían los focos, pues pensé que estábamos dentro del tiempo permitido. Pero no los encendieron. Entonces entendía que algo no les gustaba de nuestra actuación, lo cual me hizo sufrir, y en especial porque no entendía el por qué (error 10). Al terminar esta canción y a falta de una, entonces pensé que tal vez nos habíamos pasado del tiempo. por lo cual con gestos pregunté al de las luces si es que acaso me había pasado del tiempo, y entendí que me decía que ya no teníamos tiempo. Al instante pensé que sólo me faltaban 30 segundos de la última canción en que nos quitábamos los parches tirándolos al aire, pero por respeto al público, di señales a nuestro grupo para que saliéramos rápidamente, y nos fuimos sin terminar.

Entre el público se oyó, en nuestra defensa, gente que decían a coro: "libertad de expresión". De buena forma se arregló todo cuando la Organización dijo por micrófono que era por razones de tiempo para respetar a los demás grupos.

6)  La gente después de la actuación decía que casi no se nos oía. Aunque el jurado decía que todos los grupos fueron muy buenos. Pero algo que me hizo sentir pena es no saber por qué ese hombre nos abucheó. De modo que tras la actuación le busqué para preguntarle, y pregunté al jurado. Y se me aclaró que efectivamente pensaron que nuestra letra era una crítica a la manera política de pensar del jurado.
Le pedí disculpas por el malentendido, pues fue error mío el no haberlo dejado más claro que nuestro mensaje no es político.
Algo que me alegró mucho entonces, es que pude explicarle al jurado el verdadero significado que pretendía nuestra letra. Y se escuchó con atención. y sin yo preguntar me dijo una del jurado que era agnóstica. Y fui gratamente sorprendido cuando me dijo que no nos dieron EL PREMIO (no dijo algún premio) porque se entendió la letra contra su política, y esa era la única razón que me dijo.

7) Es curioso que, aún en lo peor, se pueda sentir: un gozo inexplicable. Me explico: el hecho de que nos apagaran las luces (que sería lo más penoso), justo al momento de que dijimos "...nuestra querida España como ORO (de orar) va a relucir, que SEA ASÍ”, me hace recordar lo que dice la Biblia: “TENED POR SUMO (MÁXIMO) GOZO, CUANDO OS HALLÉIS EN DIVERSAS PRUEBAS”. Es decir, debería ser lo más gozoso, lo menos gozoso. Parece como contradicción, o imposible, pero dicen que el Dios bíblico es Dios de lo imposible.

Es maravilloso que, tiempo después, cuando hacíamos comentarios sobre el apagarnos las luces, nos reíamos con un Gozo Feliz.

8) Al año siguiente, en el 2015, también nos presentamos de nuevo al concurso, y esta vez la presentadora habló bien de nuestro grupo ante el público, e incluso diciéndole, referido a nuestra actuación del 2014, algo así como que deberíamos haber recibido premio.

Conclusión: Que lo que parece lo peor puede ser lo mejor.  Que aunque en las coincidencias parezca que se juntan los errores o lo malo, aún así, obra todo para un bien final.
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Oración: Que no cometamos errores, y si fuere inevitable los errores, que se corrijan rápido y de forma maravillosa y para mejor. Y que las pruebas de la vida las llevemos con el gozo debido.

lunes, 13 de enero de 2014

78) ¿Otro trabajador, ó yo?

Noviembre de 1998, Pozuelo de Alarcón, Madrid.    
            1) Esta historia fue hace años. El director en España de la Emisora de Televisión TBN (Emisora con sede central en California), me preguntó si yo, como arquitecto, podría hacer el Proyecto de un edificio para Estudios de Televisión en Ciudad de la Imagen, de Pozuelo de Alarcón, en Madrid. Yo conocía a este director de la iglesia. Respondí que sí, pero también me dijo que había otro arquitecto que tal vez fuera él el que hiciera el proyecto en lugar de mí. Los honorarios de arquitecto eran los mínimos y fijos, con lo cual, no afectaría en la decisión de cual sería el arquitecto.
            Durante meses estudiaban a cuál arquitecto elegir, si al otro arquitecto o a mi.
            Yo estaba tranquilo, aceptaba cualquier decisión que tomaran.    
            Más tarde me dijeron, que ya era prácticamente seguro, y habían elegido al otro arquitecto. Me dio pena pero seguí tranquilo.
            2) Creo que fue al día siguiente cuando, un amigo, Norman, me invitó a la boda de su hermana en California. Le dije que yo no creía que pudiera ir pues era muy caro para mi el viaje.
            Creo que oré. Entonces recordé que la decisión de elegir al otro arquitecto no parecía definitiva, de manera que aproveché la invitación de Norman e hice lo siguiente:
            Compré el vuelo para ir a la boda, pues consideré que habría alguna probabilidad de conseguir ese contrato, si yo me personara en la Central de California para que me vieran. Así que llamé al director y le dije que tenía un vuelo comprado para ir a California y yo estaba dispuesto, si ellos lo veían bien, firmar el contrato allí.
            Yo no tenía que decirles que yo iba a California también para una boda. Ese posible contrato fue lo que finalmente me motivó al viaje.
            Al día siguiente me contestaron que “sí”, que me esperaban en América para firmar. Quedé sorprendido, y así fue, fui allí, y firmé el contrato.
            3) Hice el proyecto de arquitectura y dirigí la construcción de la edificación. Y en tan sólo un año desde la firma ya estaba terminada la construcción y funcionando bien como televisión cristiana.
            Fue gran satisfacción oír que a la gente le gustaba el edificio, que les parecía precioso, incluso había quien decía que era el edificio más bonito de la zona, y un remanso de Paz.
            4) Yo,  aunque estaba contento con lo construido, también sufría un poquito porque el otro arquitecto no consiguió este trabajo. Pensé que cuál de los 2 arquitectos se merecería más haber hecho el proyecto, si el otro o yo. Incluso pensé que aquel de los 2 que fuera más antiguo de estar colegiado como arquitecto debería ser el que se mereciera más ese proyecto. Entonces miré el libro de anuario de arquitectos de España, y busqué el nombre del otro arquitecto para saber qué día se colegió él. Yo no sabía ni lo más mínimo de la edad del otro. Podría ser él como 10 años colegiado después que yo o unos 30 años antes que yo.
       Yo no podía creer lo que vi en el libro. De unos 300 días posibles al año en unos 40 años posibles en que él se hubiera podido haber colegiado, resultaría unos 12.000 posibles días. Pues comprobé que él se colegió el 11 del 1 del 1988:  ¡¡¡el mismo día que yo!!!
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       Conclusión: Según nuestro interés, podemos luchar por obtener algo, pero es al final, decisión del Creador de Todo si lo obtenemos o no. Parece ser que esa decisión depende de lo que conviene y si lo hemos orado. Muchos pueden merecer lo mismo, pero hay veces que sólo uno debe conseguirlo. Las "casualidades o coincidencias" las rige Él. Como dice el título de un libro cristiano: “El éxito no es casualidad”.
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Petición: Que Jesús el Señor nos ayude a que obtengamos los trabajos apropiados para nosotros y que resulten bien y de agrado.

martes, 29 de octubre de 2013

77) Bellas coincidencias con príncipe Felipe VI. Caravaca de la Cruz y Madrid.


18 de septiembre del 2003. Caravaca de la Cruz.
           

1) Este día saludé por primera vez al príncipe. Fue cuando él salió de la iglesia de Veracruz en Caravaca de la Cruz, coincidiendo con el primer año jubilar allí.  Es en la provincia donde nació mi madre, en Murcia. 

Ocurrió así: Yo estaba como turista con mi amigo Mark de Estados Unidos, y queriamos visitar el interior de dicha iglesia y nos dijeron que en esos momentos no podíamos entrar pues estaba el príncipe Felipe. Pregunté que porqué otros entraban en ese momento a la iglesia y me respondieron que porque eran periodistas, y se sabía porque tenían en la solapa de la camisa una plaquita con su nombre.

Entonces,  yo para que mi amigo no se desanimara y para alegrarle, hice una broma, aprovechando que él me llamaba rey del retiro por vivir yo en el barrio del Retiro en Madrid, me puse sobre el bolsillo de mi camisa un cartón donde había escrito mi nombre y rey del Retiro. 

Momentos después Su Alteza salió de esa iglesia y se dirigió, entre multitud de gente, hacia donde yo estaba, como abriendo paso para saludarme en especial a mi y a mi amigo, a pesar de estar nosotros al final de esa multitud, como en cuarta fila. Él extendió su brazo y me dio una saludo fuerte con su mano a mi mano mirándome sonriente a los ojos con enorme y noble afecto. Me sentí muy respetado como nunca antes como si fuéramos iguales él y yo o incluso como si yo fuera superior a él.  Sentí genuino y puro amor. Creo que nunca antes alguien me había saludado con tanto respeto y afecto. 

A la vez me sentí avergonzado de haber hecho esa broma de rey del Retiro pues vi que él tiene autoridad sobre todos los barrios de Madrid y España y ha sido maravillosamennte educado desde niño para esta misión para Paz, libertad y unidad en amor. 

Después pensé que por qué él habría abierto paso entre tanta gente para dirigirse en especial a nosotros, y lo entendí pocas semanas después, el 1 de noviembre del 2003, cuando se hizo oficial el compromiso con su novia Leticia. Comprendí que cuando él me saludó ya era novio de Letizia y para mostrar a Leticia su respeto y lealtad no quiso saludar de forma especial a la multitud de chicas que había delante de mí, pues creo que prácticamente solo habían chicas en aquella multitud. Como ellas no podían saber que Felipe VI ya tenía novia,   considerarían al príncipe como un posible pretendiente y con lógico entusiasmo querrían saludarle a él.

 Toda una serie de coincidencias que me dio el honor de poder saludarle por primera vez de esa forma tan especial y que meses después parece conectarse con otra coincidencia  la siguiente vez que le vi, el día de su boda.


-22 de mayo del 2004, boda Real. Madrid 

2) Este día se casaban los príncipes de España, Felipe y Leticia.
Mi madre y yo estábamos en casa viéndolo en televisión en directo. Sonaron muy ruidosos truenos de lluvia cuando se casaban. Se oían atronadores estos truenos desde casa pues estábamos a pocos kilómetros de la boda.

Nos sorprendimos cuando vimos en televisión que, al terminar la boda, los recién casados, iban con gran escolta, a entregar un ramo de flores a la iglesia, Virgen de Atocha: y la sorpresa era porque es una iglesia del colegio donde mis hermanos y yo estudiamos de niños y jóvenes, y está cerca de donde estábamos.

3) Al ver que se dirigían los príncipes hacia mi antiguo colegio, le dije a mi madre que saliéramos a la calle y nos acercáramos a dicho colegio a saludar a los tan ilustres recién casados.
Mi madre y yo pensamos que sería imposible ver a los príncipes directamente pues habrían cientos de miles de personas en la calle, incluso bastantes esperando desde la noche, para ver pasar la escolta nupcial.
Pero algo, como una voz interior me decía de salir a la calle que íbamos a verlo bien.
Entonces animé a mi madre, le ayudé a ponerse los zapatos y salimos a la calle. A unos 200 metros del colegio había una barrera policíaca. Normalmente hacían un cacheo a todos los que pasan pero a nosotros nos dejaron pasar sin mas. A 100 metros del colegio habían otras 2 barreras de la policía. Una de estas, con multitud de personas, que conducía a donde se vería el paso de los príncipes; y la otra barrera, donde apenas había gente, donde decían que ahí no pasaba la comitiva Real.
Realmente había tanta gente en donde debían bajarse los príncipes del coche para entrar a la iglesia, que ni intenté acercarme allá con mi madre para que no la apretujaran. Entonces nos quedamos junto a la entrada lateral de la iglesia, donde casi no había  gente, apoyados en una valla. Quizá un poco decepcionado, pero…

4) Lo curioso es que debido a la gran lluvia que hubo, la alfombra preparada de acceso a la entrada  principal a la iglesia, resultaba peligrosa para los tacones de la princess, de modo que cambiaron el recorrido previsto de sus altezas. Entonces el coche con los recién casados se dirigió precisamente hacia la puerta lateral, donde: ¡estábamos casi solos mi madre y yo!.

5) Entonces se acercó mucha gente. Mi madre estaba la primera en la valla y yo justo detrás de ella con mi cabeza por encima de la de ella pues soy una cabeza más alto.
Estábamos como a sólo 3 metros de donde iba a pasar el coche. Digo solo a 3 metros, pues, hace décadas pusieron una bomba a los recién casados de otra boda Real, por lo que el día de hoy, por seguridad, el público estaba a unos 20 metros o más del coche de los príncipes. Es decir, nosotros, entre miles de personas en Madrid que fueron a saludar a los novios, creo que éramos prácticamente los más cercanos a ellos, y eso que llegamos casi en el último minuto.

6) Entonces algo ocurrió que me hirió momentáneamente los sentimientos. Pues cuando pasaba el coche de los príncipes a esos 3 metros de mi madre y yo, saludé con insistencia con mi mano a los recién casados. Moví mi cabeza y ojos para encontrarme con la mirada de ellos, mientras que ellos miraban fijamente y sonrientes a otra persona cerca de mi. Sentí un enorme rechazo. Insistí en gestos para que me miraban, pero sus ojos fijos en otro punto y se fueron. Quizá la importancia de los príncipes en ese momento en que millones de personas veian por televisión el recorrido de esa boda, incrementaba mi sensación de rechazo. Pero...

7)  Maravillosa sorpresa al momento lo que me dijo muy contenta mi madre: que los príncipes le estuvieron saludando y mirándola a ella a los ojos por bastante tiempo.

Entonces yo entendí ya feliz que cuando yo intentaba recibir el saludo de los príncipes, ellos no podían, pues estaban ocupados saludando con ternura a mi casi anciana madre, durante todo el rato que pasaban junto a nosotros. Saber esto me alegró tremendamente y desapareció por completo esa herida que sentí, incluso como si nunca hubiera habido dicha herida

8) Comprendí que si ellos aceptaban, saludando contentos, a mi madre, entonces no me rechazaban a mi, su hijo.  Recordé después  lo que dijo Cristo (Mat. 10.40) “el que me recibe, recibe al que me envió…”. .Entendí también algo más porque los católicos respetan tanto a la madre de Jesús. Es decir si alguien acepta algo mío, como es mi madre, entonces a mi me aceptan grandemente. Desde entonces esto me ayudó a entender y disfrutar más la Fé católica.

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Conclusión: El querer honrar a nuestras madres parece que tiene asociado una Fuerza Inmensa y preciosa para bendecir a otros.
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Petición: Que podemos honrar a quien más nos quiere y produzca esto felicidad a todos.
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viernes, 25 de octubre de 2013

76) No querer estar sólo.


23 de octubre del 2013, Noblejas, Toledo.                             
Ya atardecía en el pueblo, con otros dos amigos habíamos pasado agradablemente varias horas. Comimos de una buena barbacoa en la bonita casita rural, la cual parece como un castillito. Estos amigos eran Karl y Marcos (marido de María Jesús la gallega).
Ya iban a regresar a Madrid y me ofrecieron poder volver con ellos en su coche. Sería más cómodo para mi volver con ellos, pero algo me decía que no volviera con ellos si no que me quedara en el pueblo.
Se fueron en su coche, les despedí en la carretera. y me vi al momento que estaba sólo. Yo no quería quedarme sólo.
Entonces miré al teléfono móvil para llamar a uno de los chavales del pueblo, Javier, que en mi móvil, no sé por qué, o no recuerdo, aparece escrito frecuentemente “llamar a Javier de Noblejas”. Me entretuve un ratito con el teléfono sin llamarle, y al momento, oigo la voz fuerte de alguien que contento me llama, desde dentro de un coche en marcha, diciendo “¡Carlos!”. Era Javier. Pararon el coche y le dije que pensaba llamarle hacía un momento y él me dijo que también pensaba llamarme.
A los minutos vinieron él y sus amigos al castillito donde nos encontramos. Dijeron de hacer una barbacoa. Era la primera vez, en unos 4 años que los conozco, que tomamos juntos una barbacoa.
Era curioso que yo pocas veces, quizá una o dos veces al año tomo barbacoa, y este día fueron 2 veces.
A uno de los amigos de Javier le pedí que fuera a la tienda a por carne pero que no fuera cerdo y que fuera la carne más económica, pues toda la carne en el pueblo era buena. Pero este amigo al ver que el cerdo era lo más barato fue el único tipo de carne que trajo.
Yo llevaba varios meses, desde el 5 de enero, sin comer cerdo, a modo de ayuno, excepto un día en Portugal que me invitaron a comer, dije que sí, y sólo tenían cerdo, de modo que comí sólo un filetillo.
Entonces, el día de hoy, para no despreciar el esfuerzo y la ilusión de los chicos, probé la carne. La cocinó Javier, a fuego lento de las brasas, quien estudiaba para cocinero. Al probarla, se me hizo la carne más sabrosa que quizá haya probado en mi vida. Me comí 4 filetillos con gran gana. Pensé entonces que mi ayuno había dado felizmente a su fin. Pues no tenía que ser un ayuno para siempre.
Cuando los chavales se iban yendo del castillito, Javier dijo fuerte ante los demás, algo que nunca me había dicho: “¡Carlos, te queremos!”. Lo que me animó, y quitó la sensación de estar sólo y saber que estoy acompañado aunque se hubieran ido.
Recordé después, que minutos antes de que Karl y Marcos se fueran de casa, aquel hizo a este una foto en el que aparece una matrícula de coche que dice: “filetillo”.
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Conclusión: Si no queremos estar solos, parece que Dios nos ayuda a que estemos con gente, no tanto por teléfono o Internet, sino en carne y hueso (como filetillos que todos somos), viéndonos cara a cara en persona.
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Petición: Que estemos también en persona con la gente apropiada y no estemos solos cuando no debamos de estar solos.