martes, 2 de junio de 2026

156) Viaje en Transiberiano, Siberia, Mongolia, Kazajistán y Kirguistán


(Viaje en honor a mis padres)


Cuando mi madre era jovencita quería casarse con un hombre que trabajara en los trenes, y así más fácil viajar.

.....

Hace cinco años, mi primo Juan José, Jujo, nieto del hermano de mi madre, me dijo que algún día viajaríamos él y yo en el tren Transiberiano. Es el viaje en tren más largo del mundo sin bajarse del tren.  Una distancia de más de seis mil kilómetros. Como la distancia desde la superficie de la Tierra al centro de la Tierra. Me parecía imposible que con mi primo pudiéramos algún día hacer ese viaje. Le dije que lo intentaría, y se hizo realidad:

30 abril 2026
1. Dije a Jujo, que en el programa del viaje de 15 dias que empezamos ahora, será como un examen. Para aprobar hay que hacer al menos un 50% de lo que escribimos  que queríamos visitar en el viaje.
2. Cada día en el viaje orábamos un momento para que el viaje fuera bueno y divertido. Así resultó. Incluso decíamos antes de orar, ¿hacemos lo mejor que se puede hacer en el mundo?: orar.
3. Salimos de Madrid.  En el aeropuerto en la cola para embarcar (rumbo a  Turquía, para cambiar a Moscú), me tumbé en el suelo, para descansar. Puse la mochila a modo de almohada y mi chaqueta sobre un palo a modo de tienda de campaña.
4. Estamos esperando que abrieran el mostrador de embarque de turquish Airlines. Éramos los primeros. Pero, una hora después nos dijeron que no era ahí, que era en Ajet airlines.
5. Fuimos corriendo a Ajet airlines. No había nadie en cola.  Dijimos, qué bien qué lujo, somos los únicos para embarcar ahora. Preguntamos cómo es que no hay nadie para embarcar.  Nos dijeron que ya se han ido todos para coger el avión.
6. De casualidad pudimos llegar a tiempo para acceder a dicho avión. Si no, probablemente no hubiéramos podido hacer este viaje, pues todo estaba cuadrado para llegar a tiempo al Transiberiano.
7. Ya en el avión nos tocaban última fila. Como teníamos que ir rápido en transferencia en Turquía nos dejaron poner en primeras filas, y tumbados.
8. La escala en Turquía que pensábamos que iba a tardar mucho, nos sorprendimos que lo hicimos solo en 5 minutos. Eso sí corriendo.  La azafata en el vuelo  decía algo en turco que no entendíamos.  Juan y yo decíamos que estaban diciendo que iban a actuar unos payasos en el vuelo.
9. Casi al terminar el vuelo la azafata  dijo algo con tono triste. Quizá algún retraso. Pero Juan y yo dijimos que seguramente estaba diciendo que se disculpaban porque los payasos no pudieron actuar.
1 mayo.
1. En este vuelo éramos los últimos de la fila del avión. Entonces, para aprovechar el poco tiempo que tendríamos en Moscú, al salir del avión, 4 de la mañana, fuimos corriendo por los pasillos del aeropuerto adelantando a todos  los que han salido antes del avión. Pues nos recomendaron que llegáramos los primeros al puesto fronterizo con los policías. Y gracias a esa carrera con adelantamientos que fue divertido y no tropezamos con nadie, llegamos los primeros en la frontera.
2. Esperaba que fuera un interrogatorio, pues decían que podíamos tardar hasta dos horas en la frontera. Me sorprendió que sin preguntas pasamos al momento.
3. Fuimos a la estación del tren para saber dónde saldría el Transiberiano esa noche. Dije allí a un guardia que estamos de turismo. Él, al oír la palabra turismo, se sorprendió enormemente . Muy alegre repitió fuerte ¡turism turism!
4. Llegamos a la Plaza Roja de Moscú. Estaba cerrada con vallas porque era día festivo. Se preparaban para desfiles. Como una valla estaba un poquito abierta, pasé como quien no se da cuenta dentro de la plaza. Entonces amablemente un policía que se dio cuenta me dijo que no se podía estar ahí.
5. Visitamos las zonas turísticas alrededor y nos llamaba la atención que éramos los únicos turistas europeos. Nos sentíamos como polizones o que estábamos de camuflaje.
6. Después en un restaurante dicen que en cuatro años somos los primeros europeos que han visto.  Antes de la guerra, con el Mundial de futbol, habían muchos.
7. Horas después, encontramos dos personas en la calle que entre ellas hablaban español con acento quizá ruso. Jujo y yo nos preguntábamos si ellos vivían allí. Mi primo y yo ya queríamos ser los únicos turistas en todo Rusia. Nos acercábamos a ellos, con disimulo, hablando muy flojo el español nosotros para que no nos oyeran, y al acercarnos como casualmente a ellos entre nosotros hablamos fuerte palabras rusas, de las pocas que sabíamos, "Da" "dobre".   Como en la zona había algún pequeño tanque con algún militar, decíamos que seguramente a esos dos les matarían, por hablar español,  y así seguiríamos siendo Jujo y yo los únicos turistas europeos.
8. Que Dios bendiga a esas dos personas y al mundo entero.
9. Dos semanas después nos enteramos que Ucrania acababa de atacar con drones Moscú.
10. Esperando el tren transiberiano me tumbo en el andén de la estación  con sábana doblada abajo por la temperatura del suelo. Al rato, pasan los encargados y me piden amablemente que me levante y que por favor no me vuelva a tumbar.
11. La primera noche en tren transiberiano fue en primera clase. En la mesa de nuestra cabina habían puesto fruta y chocolate, el cual me duró hasta llegar a España 15 dias después.

2 mayo.
1.  En Kazan, capital de Tartaria, decir en el Palacio del presidente antiguo rey que para hacerse rey antiguamente por ser tartaria el paso definitivo para la coronación era tirar una tarta y de ahí viene lo de tartaria por tarta.
2. Pregunté una dirección a una rusa,  y  me sorprendí que con solo el mover de sus manos entendí perfectamente las distancias y los giros para llegar. Copié el método para explicar una dirección a Jujo y funcionó bien. Pues en España me es común que alguien dice, "ahí" como si fuera cerca a pocos metros, pero en verdad es "allí" a lo lejos.
3. Cogimos el Transiberiano por la noche.  Esta vez es segunda clase, que no difería mucho con la primera, cuatro personas por habitación. Esta vez ya no había esa fruta ni chocolate, pero siempre había para el té caliente.

3 mayo.
1. En el tren ya a gran velocidad digo a Juan si conoce la película de "pánico en el Transiberiano" y al momento se atasca la puerta entre vagones donde quedamos atrapados entre vagones con un ruido terrible y en ese lugar se ve debajo las vías, por donde entraba el viento, daba un poquito de pánico, como la película que acababa de mencionar. Al momento se abrieron las puertas.
2. Visitamos la tercera clase del tren. Casi yo lloro, pues ese vagón me  parecía como un barracón de guerra.
3. Sorprendernos de que el encargado del vagón dijo que tenía un amigo de Murcia. De la provincia de mi madre y donde mi primo Jujo.
4. Buscamos en planos cuando pasamos por los Urales entre Europa y Asia. Y era curioso que no eran visualmente excesivamente altos porque el tren iba ascendiendo poco a poco en cientos de kilómetros.
5. Interesante experiencia en estar en el tren en pijama y en chanclas y salir así delante de los demás, y muchos otros también en pijama.
6. No atrevernos a hacer fotos por lo auténtico que era, sin ningún turista, solo la gente del lugar.
7. En Ekaterimburgo hay una línea roja pintada por las aceras para ir a lo turístico y parecía que lo hubieran puesto por donde nosotros casualmente íbamos.
8. Entrando en el Transiberiano habían como más de 20 niños en nuestro vagón. Parecía una guardería y se portaban bien.

4 mayo.
1. En Transiberiano, al norte de Kazajistán, esta vez fuimos en tercera clase.  Unas 70 personas en nuestro vagón, en literas sin puertas, como barracón pero con cierto lujo. Teníamos agua caliente para el té como en primera clase.
2. Me llamó la atención que algunos niños y mujeres se parecen a la familia materna de Juan. Gente rubia. Dije, parecen personajes buenos de Walt Disney. Curiosamente, la primera razón de este viaje era porque hace años Juan me dijo que quería ir por estas tierras para encontrar quizá los orígenes de su familia.
3. En el tren, 10 chicas de unos 14 años, bailarinas, nos piden que hagamos fotos con ellas. Pues por lo visto éramos los primeros turistas que veían en su vida.
4. Expresión increíble de sorpresa de los niños al vernos como si estuvieran viendo extraterrestres.
5. En anden en Novosibirk veo una guitarra española que tenía un grupo de jóvenes de allí. Me ofrecen la guitarra y toco flamenco. Me llamó la atención la cara de sorpresa de ellos al escuchar ese sonido flamenco que parecía que nunca habían oído.
6.  Al momento vemos desde el andén, con la guitarra en mi mano, que nuestro tren está saliendo.  Rápidamente devuelvo la guitarra, procurando que no caiga por la velocidad y salimos corriendo al tren. El tren paró un momento, y subimos agradecidos y riendo.
7. En el tren los niños entre once y catorce años se acercaban a nosotros y pedían de jugar a las cartas. Reían mucho. Era maravilloso y divertido jugar dejándonos perder para que el niño más pequeño no perdiera el juego.
8. Jugamos a hacer castillos con las cartas. Que no se caigan a pesar del movimiento del tren

5 mayo.
1. En el transiberiano un grupo de 6 chicas que venían a competición de aerobic piden jugar con Juan y conmigo al juego de cartas uno. Les dije que precisamente la palabra uno es en español. Y les decía que la palabra Siberia se parece al lugar donde venimos, Juan y yo, Iberia. Parecía que reían de cualquier cosa que dijéramos. Creo que estaríamos haciendo mucho ruido, pues todas las chicas hablaban alegres, mientras que el resto del vagón estaba en silencio. Espero que no hubiéramos molestado a los que descansaban. De todas formas era por el día.
2.  Al rato pasa un policía, me mira extrañado o preocupado al verme rodeado de tantas chicas del lugar, y al ver a Juanillo cerca se tranquilizan. Pensarían que yo era su padre.
3.  Crear con Juanillo, que así llamo a veces a Jujo, el juego titulado fronteras. Consiste, con cartas, y dibujando con bolígrafo sobre un plano en papel de pais, conquistar territorio. Gana el que consiga el país más grande. Lo propusimos para patentarlo pues se veía divertido. Y curiosamente después nos dimos cuenta que se veía apropiado crear este juego en este país de Rusia que es el más grande del mundo. Si bien todos los países y todas sus gentes son maravillosas.
4. En el tren intentar investigar la cultura Buriata que es la mayoría nativa de los siberianos. Ver a uno en el tren que podríamos imaginar fuera buriato, por sus rasgos orientales, y parecía ser persona importante. Jujo y yo lo llamábamos, el rey Boniato VI. Boniato porque la palabra se parece a buriato, y me gustan los boniatos.
5. Compusimos una letra de canción de cumpleaños porque estaba escrito en el programa del itinerario para el día de hoy: esta era la letra: "//Aleluya, canta, cumpleaños feliz de amor, canta. Un año nuevo precioso en calma. Deseamos disfrutes en paz. Este día no debes dejar pasar. Este día que vamos a celebrar. Juntos te queremos abrazar (y abrazamos al que cumple). Y siempre te vamos a amar//. Y siempre te vamos a aaamar".
6. Abrimos una lata de conserva con la mesa del tren porque no teníamos abridor, y sin romper nada en el tren.

6 de mayo
1. En Irkutsk, intentamos cambiar dinero, pues teníamos euros pero no los rublos rusos Solo se podía pagar con moneda rusa. Además  nuestras tarjetas de crédito no funcionaban en Rusia. Pensábamos que no sabríamos como podríamos continuar el viaje sin dinero. Pero estábamos tranquilos, confiábamos.  Habíamos orado.
2. Los bancos que encontrábamos estaban o cerrados o no cambiaban. Incluso en los primeros bancos que veíamos estaban como cerrados o abandonados desde hace años.
3.  Al final vimos un banco que estaba abierto. Parecía que podrían cambiar. Antes de entrar dije a Juan, ya verás cómo cuando digamos de cambiar euros se ríen.  Efectivamente,  entramos y las dos personas allí trabajando cuando oyeron que dijimos de cambiar euros reían a carcajadas.
4. Salimos de ese banco pensando que ya no encontraríamos manera de conseguir dinero ruso.  Entonces vimos un edificio moderno. Dijimos, esto no parece un banco, pero vamos a entrar. Afortunadamente allí pudimos cambiar.

7 mayo.
1. Nos preparamos contra el ataque de los arácnidos de las garrapatas. Pusimos los calcetines tapando la parte baja de los pantalones. Llevábamos ropa blanca para detectar si subían sobre nosotros.
2. Estábamos en el autobús rumbo al lago Baical, el más profundo del mundo, y con el veinte por ciento del agua dulce mundial. En ese autobús habían dos mujeres hablando algo que no entendemos. Juan y yo bromeando dijimos que quizá ellas están hablando de cómo lanzarnos garrapatas, para que así los turistas no invadan la zona comprando las casas junto al lago y así evitar suban los precios.
3. En el Museo de arquitecturas de madera en Tilsa, un guía era de la etnia buriata, y cuando me enteré me puse tan contento que le abracé fuerte.  Él, muy simpático, era como decían la guías turísticas, que esta gente es muy simpática. Después mi primo Juan José y yo nos íbamos a hacer una foto con el fondo de arquitectura de madera. De repente este buriato vino corriendo, se colocó junto a nosotros para salir en la foto. Quedó la foto genial. Todos más que contentos.
4. Ya en el lago, en Listyanka, busqué, en su transparente agua, cangrejos que decían había de 2 milímetros. Aunque no los vimos, me conformé con ver un pájaro que tiraba caquita por el aire sobre el lago, que quizá sería alimento de esos cangrejitos.
5. Después subiendo al monte con el telesilla, sonando de fondo una música preciosa que apetecía bailar, me puse un momento casi de pié en el telesilla.  Mi primo con precaución y calma me insistía que tuviera cuidado que no me cayera. No queríamos que el viaje terminara ahí. Le hice caso y dejé de bailar de pie en el telesilla. Es que el paisaje con el fondo del lago Baikal y montañas nevadas invitaban a estar muy alegre. Dimos gracias a Dios por tener el privilegio de ver tanta belleza en la naturaleza. Y curiosamente hasta una florecilla en cualquier lugar del mundo tiene tanta belleza.

8 de mayo
1. Bordeamos con el transiberiano durante horas el lago. Sorprendiéndonos de que en mayo aún tenía mucho hielo en su zona sur.  Descubrí lo grande que es el lago al estar tanto tiempo contemplándolo desde el tren al borde del lago. Pues yo antes pensaba que el lago tendría como mucho unos 60 kilómetros de largo, y me sorprendí descubriendo entonces que tiene unos 600 kilómetros de largo.
2. En la frontera, saliendo de Rusia para entrar en Mongolia, en el tren, los policías rusos estaban al principio algo serios. Al final, viendo ellos que no sacábamos del país caviar ni alguna otra cosa,  y que realmente íbamos de turistas, se mostraron muy contentos. Nos regalaron unas cintas como banderitas de Rusia, celebrando que era víspera de su fiesta del 9 de mayo.

9 mayo.
1. Este día, en Mongolia, Ulam Bator, terminó nuestro viaje en el Transiberiano y transmongoliano. Salimos del tren.  Sonaba una música bonita en la estación. No había nadie en el andén.  Parecíamos los únicos mi primo y yo. Con aquella bella música y dándome cuenta que había terminado bien el viaje en el tren me puse a danzar como agradecimiento a ese recorrido en tren que parecía imposible.
2. En el salón de la estación había un piano. No pude evitar tocarlo improvisando alguna música. Recuerdo contento que una niña que me aplaudió.
3. En la ciudad veíamos que toda la gente tenía ojos rasgados orientales. Y los niños nos miraban, abriendo sus ojos, como si fuéramos divertidos como  dibujos animados con ojos grandes. Ellos al abrir sus ojos,  se parecían a nuestros ojos occidentales.
4. Fuimos a la arquitectura que dicen  más importante allí. Un recinto de estilo oriental con el templo budista Gandantegchinlin. Casualmente ese día había llegado a ese templo el monje segundo más importante budista actual en el mundo después del Dalai Lama. Nos sorprendía que por los altavoces este monje oraba con una voz en tono muy bajo que su vibración relajaba. Había mucha gente con sus ropas púrpuras y naranjas. Nos encontramos tirado en el suelo, en el aparcamiento del recinto de los templos, un gran pañuelo como nuevo. Era de color azul clarito brillante. Contrastaba con esos colores rojizos. Parecía  que lo único que vimos tirado en el suelo, "no quisiera" entrar a los templos, por ser de un color contrario.
5. En un restaurante típico mongol de nómadas, como yo no hablaba el idioma, dije con gestos que quiero comer algo bueno para el estómago. Yo tocaba con mis manos mi tripa para que lo entendieran. El camarero al ver que yo tocaba mi tripa pensó que yo quería carne de vísceras. Me dieron un plato grande con unos 50 trozos de vísceras. Aunque muy sabrosas,  comí solo 5 trozos de 50. Jujo pidió envolver en taper las sobras. Después en el Hotel se lo comió. Qué valiente. Yo también,  comí un poquito mas y me di cuenta que era más rico de lo que pensaba. Me recordaba a los sabrosos entresijos típicos en Madrid. En especial el día de San Isidro, patrón de Madrid, y este viaje termina precisamente ese día.
6. Al rato, en un paso de cebra sin semáforo, pasó rápido junto a mi un camión que tendría animales dentro. Incluso llegué a tocar el camión y olía a la carne que había comido.
7. Un niño con su bicicleta me pisa el zapato e insistió en darme la mano para pedir perdón. Al final le doy la mano y se quedó a gusto.

10 mayo.
1. Al ser domingo vamos a la iglesia. Tenía forma como de yurta muy grande. Yurtas son las construcciones nómadas tradicionales. En la iglesia Juan y yo estábamos tosiendo y entonces una persona sentada delante de nosotros se giró y nos dio pastillas para tos. Se nos quitó. Al terminar la misa se nos invitó a comer a todos. Hablamos con el que nos dio la pastilla y era cubano. Vivía allí y era guía turístico. Pudimos hablar en español y además como era guía turístico de Mongolia nos respondió muchas dudas turísticas que teníamos. Además, es que las oficinas de información y turismo estaban cerradas, y él fué como nuestra oficina de turismo.
2. Cogemos un taxi y el conductor, simpático, cantaba. Nosotros luego le cantamos y con palmas. Toda nuestra comunicación al no entender el idioma era sonriendo jijiji.
3. En los montes donde esta nuestra Yurta para dormir, mejor dicho Ger, que es en mongol, dejé encendida la calefacción de leña que estaba en medio del ger.
4. Caminamos a lo alto del monte y allí unos niños mongoles se nos acercaron. Nos preguntaron sobre nosotros. Y me sorprendió que siendo un país eminentemente budista uno de los niños directamente me preguntó que le explicará sobre Jesucristo. Pero más me sorprendió porque hoy era 10 de mayo y hacía dos semanas un sacerdote me dijo en España que este día 10 mayo yo evangelizara. Y al responder a este niño sus preguntas sobre Jesucristo entendí que estaba cumpliendo esa evangelización y me alegré, y parece que el niño también.
5. Los niños nos llevaron a su madre y familiares que estaban un poco más allá de ese monte. La madre de los niños nos dio a comer distintos tipos de flores de allí en el campo. Decía que eran flores curativas para la mente. La familia estaba muy contenta con nosotros incluso una de las hijas danzó bailes tradicionales con nosotros porque era bailarina, y nos invitaron a bailar nosotros. Era danza que podía recordar al galope de los caballos. Mongolia dicen que tiene más animales que habitantes.
6. Nos despedimos de la familia y al llegar a las yurtas era de noche y había una hoguera grande encendida. Jujo y yo ahí cantamos improvisando letras. Dije que quizá estábamos alucinando con aquellas flores que comimos.
7. Al ser nosotros los únicos turistas podíamos experimentar estas cosas.  Incluso me atreví a decir que al estar Rusia en guerra hizo que no hubiera turistas y que fuéramos los únicos entonces todo era como más auténtico aunque no estoy a favor de la guerra, y lo curioso es que los locales parecía querer conectar más con nosotros.

11 mayo
1. Tomo con el brazo un águila blanca, en plan turístico, y pesaba 5 kilos más o menos y lo muevo y yo me movía los brazos como si fuesen alas a la vez que el ave movía las suyas. Como si fuéramos un tándem en vez de bicicleta de dos seres voladores es decir yo imaginándome volador.
2. Yo no quería ver foto del famoso  monumento gigante a Genghiskan para sorprenderme cuando lo viera. Efectivamente me llamó poderosamente la atención que el monumento mucho más gigante lo que yo pensaba tenía brillos enormes con el sol al ser color plateado pues yo imaginaba que sería como de hierro oscuro.
3. El monumento estaba sobre un caballo y subimos en ascensor a través del caballo hasta la zona alta de su cabeza. Desde allí un majestuoso paisaje de la estepa mongola.
4. En Palacio de Invierno del último Kan o emperador, en un restaurante, en un ger, decían que no se podía comer ahí aunque habían productos de alimentación, porque había que hacerlo de encargo en cantidades grandes. Dije si me podían dar aunque sea un poquito y me llenó un vaso de trocitos de queso ricos. Tanto pusieron que no pudimos terminar con ellos.
5. Solamente yo sabía una palabra en mongol:  "gracias", que se dice "pailstá".  Entonces, en el autobús cada vez que alguien pagaba, la máquina decía, "pailstá". En el autobús solamente se escuchaba esa palabra todo el rato, pailstá, pailstá,...entonces dije yo,  qué curioso, solo sé una palabra, y lo entiendo todo. Jujo se reía de esto que parecía chiste.
6. En la plaza principal de Ulam Bator, alquilamos un cuatriciclo de dos plazas. Íbamos rápido. En otro cuatriciclo iban dos niños mongoles, de unos 10 o 12 años. Ellos riendo todo el rato nos perseguían con su cuatriciclo.  Juan y yo íbamos todo lo rápido que podíamos para que no nos alcanzarán. Yo daba volantazos para esquivar a los niños.  Juan algo asustado decía que se podía volcar en la curva. En alguna ocasión hemos estado a puntito de volcar. Ya luego los niños desaparecieron, entre la gran magnitud del tamaño de la plaza.

12 mayo.
1. Preparándonos para salir algo rápido del hotel para coger el avión para Almati, Kazajstán.  Al yo mover las cortinas rápido, cayeron al suelo, tuvimos que poner la mesa de abajo para arreglarlo. Conseguimos a tiempo arreglarlo y dije para animar que había roto las cortinas para poner en este diario de aventuras.
2. Llegando al aeropuerto para ir a Almati,  vemos solo dos aviones. Y siendo hoy martes, de broma dije a Jujo, de esos dos aviones, mira,  uno va Almati y el otro  al miércoli (miércoles).
3. En el aeropuerto menciono a un perro que estaba algo distante y dentro de su jaula diciendo que es un perro mongoliano porque es muy peludo. Al instante el perro ladra. Dije ¿es casualidad que hablo de ese perro y al momento da un ladrido y en todo el tiempo fue el único que dio o que el perro ha percibido sentimiento mío y ha respondido con su ladrido?.
4. En las pantallas para acceder al cheking del avión sale dibujado productos que no se pueden meter como ciertas medicinas, sprays etcétera y decir que es por las medicinas y spraes contra garrapatas.  Y matizo que como me he vacunado contra las garrapatas, por eso las tengo algo en la sangre, y lo veo "todo" con el prisma garrapatil.
5. Llegar a Almati contentos satisfechos de que hemos conseguido un 80% de nuestro viaje.
6. En el mercado tradicional ver bastantes puestos de carne de caballo, que no recordaba haber visto nunca. Nos ofrecen probar  embutido de caballo. Era la primera vez que yo comía eso que yo sepa pero me sorprendió más, que mi primo, que trabaja cuidando caballos, se atrevió a comerlo.
7. Cientos de palomas muy juntas en la Plaza de la catedral de madera se nos suben encima a Juan a mí. Incluso una me robaba los cacahuetes que tenía cerrado en el puño. Como si fuera mi amiga, no se bajaba de mi hombro. Cuando volaban juntas, al ser tantas y tan cerca una de otras, parecían que iban a tropezar con nosotros.
8. En el teleférico pregunto al que vende los billetes que qué desnivel de altura tiene. Me dice 1,650m.   Dije,  no puede ser mas de 500.  Insistían. Y yo, que no. Todo de buen rollo claro. Al final me dicen que 1,650  es la longitud del teleférico pero su altura 250m. Dije qué cosas tiene los idiomas.
9. De arriba ver preciosa puesta de sol, y con una bolita de queso típica del lugar extiendo mi mano y ver que el tamaño de la bola es como la del sol.

13 mayo.
1. En la estación de autobuses para ir a Kirgistan, tenía muchas ganas de ir al baño. Faltaban solo 5 minutos para que saliera el bus. El baño estaba algo lejos. Fui corriendo.  No me dejaban pasar al baño porque no tenía dinero de kirguistan. Volví corriendo cerca  de donde estaba Jujo. Él estaba al otro lado de una valla. Le dije con voz fuerte, para que me oyera, que me diera moneda del lugar.  Entonces un inglés que vivía en España, al oirnos hablar en español, nos habló en español, preguntando qué hacíamos todos nosotros por esas tierras.
2. Al ver las vistas espectaculares desde el autobús, montañas muy altas con nieve, dije que parecía como una fotografía que habían colocado cuando yo estaba en el baño.
3. Incluso dijimos que la vista era mas que maravillosa y más que espectacular. Entonces inventamos las palabras: ESmaPECraTAviCUlloLARso ó mas sencillo,  maravillosuspectacularus.
4. En la frontera de entrada a kirguistán, esperábamos en la cola. Tenían que poner el sello en el pasaporte. Queríamos pasar la frontera rápidamente porque teníamos poco tiempo para visitar Kirguistán.  Vimos en el puesto fronterizo antes de pasar a Kirguistán que habrían con persianas los puestos de policía. Al instante la gente rápidamente se metía en ese puesto. Entonces estamos al loro y dijf a Jujo, la siguiente vez que se oiga una persiana abrir vamos corriendo ahí. Y así fue en el momento que oí el ruido de persiana, antes de que llegara a abrir del todo ya estábamos en esa entrada los primeros y pudimos pasar rápido la frontera.
5.  En Kirguistán vemos a un hombre en silla de ruedas. Parecía con su gorra, un religioso. Se estaba comiendo una manzana. Detrás había la torre de una iglesia. Acabamos de oír que las manzanas surgen de esta región del mundo. Entonces  sacamos la teoría de que quizá el árbol de Adán y Eva estaría en este territorio, o sea el origen de la humanidad, estaría aquí el jardín de la Edén. Tiene algo de sentido porque hay allí unas montañas espectaculares, de miles de metros de altura, por encima de 4,000m, con mucha nieve y harían este lugar ideal con sus aguas para huertas del jardín.
6. Ver cartel de garrapatas en el Parque Nacional, Ala Archa,  y decir que hasta aquí nos siguen persiguiendo, hasta el final del viaje.
7. Esperar a que se deshicieran las nubes para ver los picos en Parque Nacional. Verlos al atardecer cuando en el valle estaba oscuro donde estábamos nosotros. Sin embargo, a pesar de la oscuridad que ya se percibía en el valle donde estábamos, a la vez se veían los picos muy iluminados reflejando la luz del Sol. Era espectacular ese contraste de oscuridad en el valle y el brillo potente en los picos con la nieve.
8. En el autobús saliendo del Parque Nacional  niños nos dicen ¡Ala Madrid!, y precisamente en el parque que se llamaba Ala archa.  Uno decía que era del Barcelona y Jujo le dijo de broma que se fuera del autobús y el niño triste ya se iba y le dijimos que era broma y volvió y se alegró.
9. Era un grupo de Icutia, en una ciudad dicen la más fría del mundo. Ellos nos muestran vídeo de gente allí con el frío intenso con mascarillas para soportarlo mejor.
10. En ese autobús un hombre al parecer ruso me dijo con buen acento español que por favor me echara a un lado para que pudiera pasar, y yo no sabía si quizá habló en ruso y yo había entendido eso o es que había comprendido el ruso de forma inconsciente.
11. Fuentes luminosas se movían al ritmo de la música mientras una niña bailaba que me recordaba como caballo y nosotros intentamos hacer algo parecido.

14 mayo.
1. Al salir del mercado tradicional en Bisquet pasa un autobús y entramos sin preguntar a dónde iba. Dijimos seguramente parará en hotel mas alto que tiene vistas.  Efectivamente paró justo en la puerta.
2. Entramos en el hotel con la intención de subir arriba y ver las listas y una encargada del hotel me preguntó en qué habitación estamos,  y dijimos que investigábamos para posible traer grupo futuro. Amablemente nos llevaron y vimos preciosas las vistas entre las montañas y la ciudad en la planicie.
3. Es que he oído que para conocer una ciudad hay que hacer tres cosas, una comer lo típico del lugar, otra estar en el centro de la ciudad  (el antiguo y el moderno área si lo hay) y la tercera, ver la ciudad desde lo alto.
4. Decir como tantas otras veces cuando algo nos sorprendía que quizá era un regalo de Dios por haberlo orado.
5. En Museo de Historia teníamos cuatro trabajadores con bastante esfuerzo e interés ayudándonos sobre mi plano en papel a encontrar la dirección para ir a nuestro itinerario.
6. Jugar a decir dónde estará la Gran Mezquita cuando era evidente que estaba en frente pues se veían sus 4 torreones.
7. Coger varias veces autobuses incluso autobuses pequeñitos intuyendo que irían hacia la frontera y así era. En una de las paradas nos dijeron que nos bajáramos ahí y no entendíamos nada y comunicábamos  solo con signos y dije que igual ahí nos querían vender los órganos como decía la abuela francesa de Juan, para que tuviéramos cuidado.
8. En las fronteras en Kirguistan y Kazajistan los policías al sellarnos los pasaportes nos decían, Ala Madrid, y yo decía Atlético de Madrid.
9. Al pasar la frontera Kazaja decir contentos que ya teníamos el 98% del viaje hecho, y que llevábamos de media una nota media de 9,8 de 10 o sea sobresaliente de los objetivos propuestos. Esto me pareció un milagro gracias a Dios.
10. Al entrar de nuevo a Kazajstan distintos taxistas nos dicen, Taxi a Almati. Uno que "parecía" de más confianza pregunté cuánto costaría. Dio un precio bueno, 15 euros por persona. Pensábamos que sería para solo Jujo y yo, pero después el taxista decía que teníamos que esperar a otras dos personas. Para no esperar mucho, yo fui donde salían los pasajeros de la frontera y empecé yo también a ofrecer con voz fuerte , como si yo fuera del lugar diciendo, taxi a Almati.
11. El "subnormal" del taxista, como cariñosamente le  llamaba Jujo,  era bastante joven y conducía bastante más rápido que todos los demás coches. Provocó frenazos detrás. Él estaba en plan chulo, con su pose al volante, porque la chica de al lado de su asiento, guapilla, le estaría sacando sus mejores poses para ligar.
12. En el camino, que era unas tres horas,  el taxista hace una parada para ir a baño, detrás de una tapia, con el otro pasajero. Después hacen otra parada y tranquilamente se ponen los dos a fumar. Después, en otra parada,  no sabemos qué pasaba, salieron corriendo. Nos preocupamos. Habían comprado botella de vodka. Ya dentro del coche en marcha el otro hombre nos ofreció vodka con vaso, y también a la chica ofrece,, quien despues de discutir alegremente aceptó. Creo que decidieron pedir vodka para animarse porque a nosotros nos habían visto riendo y quizá pensaban que estábamos nosotros borrachos. Parece culebrón porque ahora el que compró la bebida parece que liga con la chica. Brindaban con volumen fuerte de música moderna en el coche. Bebían bastante cantidad. La chica nos pregunta si ella puede fumar el sistema eléctrico y le dije que normalmente digo que no pero en este caso quiero ver hasta que nivel llega de experiencia aquí. El conductor lleva ya cinco tazas de bebida y se ha saltado ""un poco" el paso de cebra. Entonces entendí porque mi primo llamaba previamente "el subnormal" del taxista, pero lo decía con respeto para que mejore ese taxista.
13. El de al lado en el taxi, nos preguntó algo y no entendíamos. Dije yo  a ver si todos son de Cieza y nos han entendido, y empezaron a reirse en ese momento. Nos hizo gracia esta coincidencia.

15 mayo.
1. Levantarnos antes de las tres de la mañana para intentar coger un taxi para llegar a tiempo al avión. Conseguirlo siendo ya ¿el 99% del viaje?
2. En el control en Kazajistán no dejaron pasar las piedras de recuerdo que había cogido Jujo en el campo en Kirguistán y Mongolia. Para animar a Jujo le dije, mira gracias a ese masa de piedras no han descubierto los muelas de caballo que cogiste en Mongolia. Se animó un poquito.
3. En la espera del avión había un piano de cola, dije a Jujo, voy a componerte una canción y así lo hice. Sorpesa que aplaudieron.
4. Este último dia de viaje echamos cuentas con calculadora de lo que cada uno pagó para los dos. Yo pagué el tren transiberiano, dos vuelos, visados y seguros, y Jujo lo demás. Resultó que  habíamos pagado lo mismo casualmente.
5. Llegamos a Madrid este día, siendo fiesta de su patrón.
6. Al salir del aeropuerto dijimos contentos, parecía imposible, hemos cumplido el 100%.  Hemos sacado matrícula de honor.
7. Ya he visitado 78 países. Creo este ha sido el mejor viaje que he tenido, fue maravilloso. Mejor es el viaje a la eternidad.

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Agradecimientos:
1. Gracias al médico que me recomendó viajar.
2. Gracias al famoso arquitecto, profesor mío, Sáenz de Oiza,  que dijo que viajara para aprender arquitectura.
3. Gracias a mi primo, mis padres y a todos.
4. Gracias por leerlo.
5. Gracias a Dios.
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lunes, 2 de marzo de 2026

155) Vestir bien nuestro cuerpo.

 2 marzo 2026. Madrid.

Hoy me llamó por teléfono mi tía María. Es la hermana de mi madre. Mi madre falleció hace 3 años. Me dijo mi tía algo que me sorprendió, que su hijo, mi primo, le dijo que él tuvo una visión de mi madre. 

También me dijo mi tía, algo que nunca antes me había dicho, que sentía de mi madre en el Cielo, que yo me vistiera Bien, como un marqués. 

Horas después fui a la adoración eucarística de Hakuna en la iglesia del Santísimo Sacramento. Allí, un momento antes, una mujer llamada también María, dio una charla sobre el cuerpo y la espiritualidad. Dijo que el cuerpo es Sagrado y hay que vestirlo Bien. 

Me sorprendió la coincidencia de que mi tía me dijera eso de vestirme bien a través de mi madre, y que hoy en esa charla era la primera vez que lo oía, así tan claramente, de vestir bien al cuerpo pues es Sagrado. 

Y dos días después un sacerdote me dijo algo que yo nunca había oído de un cura a mi. Me dijo que yo haga deporte. Y esto es de alguna manera también una forma de vestir al cuerpo.

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Conclusión: parece que hemos de vestirnos bien, cuidar nuestro cuerpo,  debido al valor que tenemos nosotros, debido al valor infinito de Dios. 

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Oración: que nos cuidemos físicamente,  nos vistamos bien con paz.


martes, 23 de diciembre de 2025

154. Leer Biblia con acento murciano.

 En diciembre de 2025 en Madrid. Con el grupo de la Iglesia estábamos bromeando sobre hablar con acentos de dialectos. Yo comencé a imitar el de mi madre murcianica, que en paz descanse. Al momento comencé a leer al grupo el versículo que al azar me tocaba que era Mateo 26, 73. Sin darme cuenta comencé a leer el versículo con el acento como murciano, y al darme cuenta cambié a mi forma de hablar.

Me sorprendí a ver cómo termina ese versículo, así:  《dijeron a Pedro: «¡Ciertamente, tú también eres de ellos, pues además tu misma habla te descubre!»

Me sonreí y sentí como que el mismo Dios tiene  además de amor, humor.

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Conclusión: nuestro forma de hablar puede mostrar algo más que de dónde procedemos, pues puede mostrar con que tipo de personas,  si estamos con Cristo o no.

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Oración: que con paz, amor, y en su caso, humor, podemos estar con la gente.

lunes, 1 de diciembre de 2025

153. Viaje a Egipto.


 Noviembre 2025 (Anecdotas y sincronicidades o sincrodiosidades).


1. Desde niño hace más de 50 años quería ir a Egipto al ver en mi colegio diapositivas de antiguos monumentos egipcios. Era el primer país extranjero que quería visitar. Y no pude hasta ahora.
2. He tenido la suerte de haber visitado 75 países. Fue gracias a mi madre que me enseñó a viajar en tren desde niño; y gracias a mi profesor de arquitectura, el famoso arquitecto Sáenz de Oiza, que  recomendó viajar para aprender arquitectura, para mi trabajo.
3. La fecha del vuelo a Egipto fue elegida al azar.
4. 4 noviembre: El vuelo hizo escala en Londres. Tuve tiempo para caminar por la ciudad y me llamó la atención ver al final de una calle, hacia el horizonte, una gran y luminosa luna llena. Caminé como en su dirección y llegué junto al río. Me paré a leer qué monumento estaba ahí. Me sorprendí, pues es egipcio!, un obelisco.  Y es el único objeto egipcio antiguo al aire libre en Londres.
5. Alguien diría que la luna llena, reflejo  del sol, me hubiera guiado.
6. 5 noviembre: En la frontera del aeropuerto de Egipto parecía que iban lento los policías sellando pasaportes, entonces dije a Martin que deberían sellar nuestros pasaportes rápido y al momento los sellaron a la mayor velocidad que nunca antes recordaba haber visto.
7. Sorprendernos al salir del aeropuerto, en la autopista , con 8 o más carriles, la gente cruzaba la autopista caminando.
8. Al llegar al Hotel, en Guiza, me anima volver a ver la Luna, hermosa, sobre el horizonte.
9. Habíamos pedido dos camas y pusieron una entonces reclamé y dije que pusieran dos y medio en broma dije, y que además tenga vistas a la luna llena, y al momento así lo hicieron.
10. A la mujer que es nuestro guía preguntar cómo se llama, dijo Suyo, y yo la llamaba  Reina Suyo primera y se alegraba mucho. Y se lo repetí en más de diez veces y siempre sonreía al oírlo
11. 6 noviembre: A la entrada en la pirámide grande (Keops) se me olvida dejar la botella de agua y cuando estoy dentro y profundo de la pirámide se me cae la botella de agua como en un pozo y no podía recogerla (perdón que allí quedó, pero pienso que  los de limpieza lo quitarían después) y luego gente me dice de broma que dentro de mil años buscarán el ADN de ese agua y pensarán que el rostro de faraón es el mío.
12. En lo mas interior de esa pirámide, viendo que había buena acústica,  canto gregoriano.
13. Bajar por las piedras grandes de la pirámide que parecía como que me escapaba.
14. En el gran museo nuevo, la guía decía que teníamos suerte o coincidencia porque ese museo lo habían abierto al público justo esa semana (y llevaba más de veinte años con el proyecto y obras).
15. Al salir del museo nuevo de Egipto, digo sorprendido, al grupo que estaba con nosotros, que frente a nosotros estaba por el horizonte la luna llena. Esto llamó la atención a uno de los turistas, que me diera cuenta de ver la Luna que se veía salir del horizonte entre un estrecho  espacio de estructuras provisionales que se montaron para la inauguración del museo.
16. Para coger el tren hacia Asuán aprendo cómo se dice en árabe tren 82, ketar etén utamanín, y se ríen cuando lo digo.
17. Aventura para mi el tren de 2 camas estrechas y traían cena y desayuno muy amables y todo veloz.
18. 7 noviembre: En Asuan, pasar a través de 3 salones de diferentes barcos para llegar al barco nuestro.
19. Cerca del templo egipcio Filae, en la isla en Assuan desde la barca bebo un poco de agua del Nilo y el del barco con la botella la llena de agua para que tome yo, y dije que solo quería unas gotas.
20. 8 noviembre: En autobús por el desierto hasta Abu simbel, íbamos tan veloces y los demás autobuses también compitiendo por quién llegaba antes a tiempo al templo para no esperar colas y decir que parecía un rally del desierto, y adelantando a otros vehículos yo hacía gestos como si fuese una carrera de caballos como para animar al conductor que no se rezagara y después  pudiéramos tener suficiente tiempo para ver los templos.
21. Grabo video en que canto la canción de, los carros del faraón,  junto bajo relieve de dicho carro.
22. Viendo el lago artificial y que por su construcción trasladaron el templo de Abu Simbel al lado sugerí que sin haberlo desplazado podían haber hecho una bóveda gigante protegiendo el templo tipo refugio anti tsunami  y hablando con otros se pensó mejor haber hecho como presa alrededor del templo.
23. Preguntar a uno que allí trabajaba, cómo ir en barco al país de Sudan (que estaba a 40 km) y tiempo mínimo, y me dijo que por 100 euros en 10 horas ida y vuelta. Propuse a mi amigo que viajaba conmigo a hacer este viaje a Sudán y no se animaba pues era demasiado apretado de tiempo.
24. Creer que había muchos patos en el Nilo pero eran algunas botellas de plástico flotando.
25. Quizá fue que estos recipientes flotando me hicieron recordar que en ese río, la Biblia dice que Moises de niño fue dejado allí, escondido en un canasto y llevado por la corriente. Casualmente, el primero que comunicó conmigo, y llevo tres días sin conexión del telefono, fue precisamente la unica persona que conozco que se llama Moisés. Y estábamos varios meses sin contacto.
26. Me hizo pensar en la hermosura de la coincidencia, o Diosidencia, de que cuando Moisés fue dejado en la corriente del Nilo fue casualmente encontrado por ni más ni menos que la hija del faraón, que le permitió crecer con privilegios y educación egipcios, preparándolo para ser el líder que al final liberaría a su pueblo de la esclavitud.
27. 9 noviembre: Coger un flotador del borde del barco y ver que no era de plástico suave sino que plástico duro y decir a Martin, amigo inglés que me acompañaba, que si ese flotador al lanzarse alguien que se ahoga le da en la cabeza, del golpe de lo duro que está, se ahogaría solo del flotador.
28. Susto al entrar en el dormitorio del barco pues de la tripulación habían puesto para bromear y animar, las toallas colgando que parecía como un animal, con tapones de botellas como ojos.
29. Parecía que unos polizones querian entrar al barco desde una barca atada a la proa y descubrir que eran vendedores de telas y lanzaban el producto con gran puntería arriba a cubierta de nuestro barco.
30. Cenando en la azotea del barco por la noche no se ve nada alrededor y decir que parece que estamos volando en el espacio.
31. Sentados alante del barco llegó una chica y dijo que venía de otro sitio porque aquí era más tranquilo y el momento justo de decirlo nos asustamos pues sonó super fuerte el claxon del barco, que curiosamente estaba a solo un metro de nosotros, y reímos de la casualidad.
32. Tres barcos de crucero pasaron por delante de nosotros en las exclusas y llevamos esperando más de dos horas entonces me puse la corbata, de mi padre, y fui con Martin y hablamos con el capitán y al momento se pusieron a mover cuerdas y demás y al rato ya estamos entrando en  las exclusas.
33. En la cubierta del barco, unas personas ponían por altavoces la música que eligiera. Pedí la titulada, make me like you. La bailé, y un chino me grabó, y la gente aplaudió, y les agradecí.
34. A la puesta del sol, desde el barco, digo a Martin y a un australiano, que hoy es domingo y en inglés, significa, día del sol, y cuando iba a pasar una iglesia a la vista desde el barco dije, y no sé  cómo dije esto, cuando nos alineemos con el sol con esa iglesia algo va a ocurrir, y en el momento, al pasar dicha alineación, vimos un barco grande del tipo como el nuestro, que estaba totalmente quemado por fuego.
35. Y el Sol es fuego.
36. Y precisamente los antiguos monumentos que venía yo a visitar en Egipto eran precisamente muchos dedicados al sol.
37. Me recordó que los primeros días de este viaje me encontraba a la luna llena, reflejo del sol, en el horizonte.
38. Y precisamente el dia anterior, hablando con el de Australia se dijo que entre su pais y el mio, casi antipodas, en linea recta se atraviesa el fuego del centro de la tierra. Y él dijo, como la cruz de Cristo, para colocarla clavaron hacia el centro de la Tierra, donde hay fuego. Y el sol es luz, y Luz es atributo de Cristo como sabiduría.
39. Este domingo 9  de noviembre quería ir a alguna Iglesia, pero solamente se podía salir del barco cuando llegáramos a puerto sobre 9pm, y pensé ya no habría iglesia abierta. Cuando pude salir del barco pregunté a un taxista, Ebrahim, si de casualidad habría alguna iglesia abierta a esa hora, y dijo sí. Nos llevó a Martin y a mi.
40. Pensé que habrían pocos en la iglesia, pues es religión minoritaria en Egipto. Pero, precisamente era la fiesta anual de esa iglesia, de la más antigua de Egipto,  Mary Girgis. Al llegar nos sorprendimos de ver que había miles de cristianos allí en el recinto, y ademas dormian alli una semana en tiendas hechas por ellos.  Muy simpáticos, nos ayudaban muy alegres a encontrar la Iglesia entre esos miles de personas.
41. 10 noviembre: En Luxor al salir del hotel un coche de caballos nos sigue y el conductor dijo que montemos. Dijimos, gracias, no pues queremos caminar. Entramos al momento a otro hotel junto al  Nilo y para no volver a encontrar al del caballo, pues mi amigo es alérgico a los caballos, cogimos una barca de vela y remábamos. Se veía una hermosa puesta del sol sobre el rio. Entonces  vi que esta barca se llamaba precisamente, moon light, luz de luna. Era bonito, y a veces sin remar nos dejamos llevar por la suave corriente del río Nilo pues nuestro destino era río abajo.
42. Al navegar el capitán nos invitó a un té que calentó con fuego dentro de la barca de madera bajo tabla de madera, que yo pensaba que podria arder. Pero todo estaba controlado.
43. Cenamos en el hotel y un pimiento era tan picante que me salían lágrimas, me salían mocos, quemaba la boca y la garganta. La encargada al enterarse, me invitó a agua de coco para rebajar dicho picor.
44. En el tren a El Cairo al yo abrir puerta de baño sin querer golpeo a la persona que estaba sentada. Solo vi que tenía pelo muy rubio. Del golpe movió la cabeza y se quejó un poco. Horas después abro la puerta de mi compartimiento y también coincidió que golpeo sin querer con la puerta a la misma persona rubia, y se quejó un poco otra vez. No llegué a ver su cara.
45. 11 noviembre: temprano por la mañana, al salir del tren, miré para ver salir esa persona rubia para pedir disculpas. No le vi salir. Al final salieron mujeres que estaban con todo tapado excepto los ojos  y digo a Martin, que probablemente esa persona, para que no reciba otros golpes, se esconde con la ropa. Y digo que quizá en el cielo se ríen de las cosas que hago sin querer.
46. Entrar en vagón de metro y solo habían mujeres con el velo. Nos extrañarnos. Al momento vemos que hay carteles que anuncian vagones para mujeres, donde sin querer nos metimos, y en seguida cambimos de vagón por respeto.
47. Ir por barrio antiguo donde no habían turistas. No nos decía nada nadie, ni nos miraban. Entonces sentíamos como agradable sensación de que éramos invisibles.
48. Un vallado entre un barrio y otro tenía una puerta estrecha para pasar. Habían bastante gente agolpada para pasar. Intenté dejar a una señora mayor pasar antes que yo, pero con tanta gente resultaba imposible. Pero entendí que la mujer lo agradeció.
49. Cogimos un taxi, de esos que son como motocicletas, que nos llevó a gran velocidad por el casco antiguo. Sorprendernos de los reflejos de los conductores para no chocar. Incluso la esquina de una camioneta entraba dentro de mi asiento.
50. El taxista nos dejó en la antigua mezquita del sultán.  El guardián de esa mezquita me dijo que yo podía cantar bajo la bóveda. Lo hice con letra, Dios es grande, y con melodía mas bien gregoriana. Mi idea era cantar para escucharlo solo el guardián, Martín y yo. Resultó que el guardián me dijo entonces que el sonido salía por huecos en la bóveda y lo habría escuchado la gente del barrio. Me sentí entonces un poquito abrumado que lo hubiera oído mucha gente, pero bueno, pensé que las palabras eran buenas de lo que cante y el guardián dijo que le gustó.
51. 12 noviembre. Al entrar en el avión para salir ya de Egipto me di cuenta que había pillado un resfriado algo fuerte, y decir que enfermé de amor de contemplar tan emocionado la belleza de la arquitectura Egipcia. Recordé entonces que desde niño quería ir allí.
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Conclusión: el sueño que tenía desde niño de ir a Egipto se pudo cumplir unos cincuenta años después. La conclusión es que vale la pena la espera. Cuanto más se espera, cuando se consigue, mayor en la satisfacción.
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Oración: que con paciencia esperemos, y si ha de llegar o no, que podamos sentirnos satisfechos en paz.

viernes, 31 de octubre de 2025

152. Encuentro con Oiza, famoso arquitecto.

El último día público de Sáenz de Oíza.Madrid.

Unos cuatro años antes de su fallecimiento, pensé —sin saber por qué— que si alguna vez veía a Francisco Javier Sáenz de Oíza por la calle, le pediría trabajar con él.
Y pocos días después, de pura casualidad, me lo encontré. Yo iba en bicicleta. 
Él me llamaba el arquitecto de la bicicleta e incluso a veces me llamaba el inventor por un proyecto que hice en su asignatura de Proyectos de una casa colgada por cadenas en un valle. Y en esas clases que él daba decía que los arquitectos teníamos que viajar para aprender arquitectura y gracias a eso he viajado a más de 70 países buscando arquitecturas. 
Entonces este día que me lo encontré de casualidad yendo yo en bicicleta le pregunté si podía trabajar con él. Me invitó a ver una de sus obras junto a la M-30, que él mismo dirigía.
Recuerdo que, durante aquella visita, le pidió al constructor que pintara las puertas del color de mi abrigo, que era azul marino. Fue un gesto tan inesperado como entrañable.
Tiempo después fui a su casa, y el vínculo se hizo más cercano.
En enero del año 2000, tuve el privilegio de acompañarlo en lo que, por lo que creo, fue su última aparición pública, en la azotea del edificio Torres Blancas. Allí, rodeado de un grupo de admiradores, explicaba su obra con la serenidad y la pasión de quien ha vivido por la arquitectura.
Tuve también el honor y a la vez pena, de ser la última persona que habló con él en público.
Le pregunté qué pensaba de su trabajo en la arquitectura después de su vida.
Me sorprendió su humildad: no le dio demasiada importancia a su obra. Luego dijo simplemente que tenía que marcharse.
Sentí en ese momento una mezcla de tristeza y esperanza —la sensación de haber asistido no solo al final de una etapa, sino al cierre de un ciclo luminoso—.
Aquel día, Oíza se despidió desde lo alto de su creación más viva, Torres Blancas, como un arquitecto que no se fue del todo: porque dejó en sus obras algo que sigue respirando.
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Conclusión: se podría decir que la arquitectura tiene el maravilloso espíritu de las personas que la han creado y experimentado.
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Oración: que la arquitectura ayude a la paz.

domingo, 14 de septiembre de 2025

151) Escultura de buda. Olla de Altea.

 Hoy visité por primera vez el jardín de los sentidos en provincia de Alicante. Es un espacio relajante. Allí habían entre plantas y junto al nacimiento de un pequeño río distintas esculturas de distintas culturas. Al ver una imagen hindú de un buda sentado en suelo imaginé que la virgen María también podría sentarse en esa posición, y sería también una imagen relajante ver así a ella y en su regazo al Niño Jesús. En ese momento me acordé que a la esposa de mi amigo Pedro de Campello le comenté hace pocos años cuando ella me dijo que en en su jardín podría tener una imagen de Buda y yo le dije que podría servir una imagen de la virgen con el niño.

A los pocos minutos y en ese mismo jardín cuál era mi sorpresa que casualmente ella caminaba frente a mí con su hija y otras mujeres amigas suyas. Era solamente la tercera vez que ella estaba allí y la primera vez que estaba su hija.

Les comenté la coincidencia y se sorprendieron como yo.

También casualmente hoy 14 de septiembre es el día que se celebra la Exaltación de la Cruz referido a la escultura de Jesucristo en la cruz que aunque representa el mayor sufrimiento posible lo que quiere significar es justo lo contrario: la paz que después de ello trae la vida eterna perfecta y feliz.

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Conclusión: se puede considerar que la imagen de la Virgen con el niño y/o la de la cruz, pueden ser tan relajante en paz como de las mejores imágenes.

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Oración: que la paz con o sin imagen esté en toda persona.

martes, 22 de julio de 2025

150) Video improvisado. Intuición de madre.

 Año 1983. El Campello, Alicante.

1. Esta historia me ocurrió cuando yo tenía 21 años. Aún me sorprendo cada vez que lo recuerdo. Era la primera vez que me dejaban filmar con una cámara de vídeo. Sería como mi primer video (o cortometraje) muy simple y sin editar.

2. Grabé de forma improvisada. La idea, en broma, es que amigos me pegaban jugando, y yo dije para que no me pegaran más, que me iba a tirar por un balcón, desde el quinto piso a la calle. 

3. Me tiré detrás de un sofá que por la perspectiva con la cámara quería representar que me tiraba por el balcón.  Todo se grabó en unos minutos.  Yo vestía con pantalón negro y camiseta color naranja.

4. Horas después me llamó la vecina diciendo que mi madre me llamaba por teléfono fijo desde Madrid. Pues en esa casa no teníamos teléfono fijo y en esa época aún no teníamos los teléfonos móviles.

5. Entonces al hablar con mi madre me dijo algo que fue de lo más sorprendente que oí en mi vida. Pues me dijo, sin ella saber de ese video, que ella estaba preocupada pues ella acababa de soñar que  yo caía por el balcón con una camiseta naranja.

6. Al día siguiente de escribir esta historia, el 23 de julio del 2025, fui a Noblejas, a la vivienda que reformé en forma de castillito. Hice esa reforma en honor a mi padre. En esta vivienda estaba un amigo, Guille, y él estaba vestido precisamente con camiseta naranja y pantalón negro.

7. Desde allí ese atardecer vi la puesta del sol. Era bella. Pensé que podría estar eternamente disfrutando  viendo puestas de sol. Entonces me di cuenta que era el horizonte de bello color naranja. Y cada puesta del sol es distinta a otra es única.  Y luego la noche era negra.  Entendí que estos colores se puede interpretar que la puesta del sol es como el fin de la vida. Y maravilloso que el sol volverá a nacer. Es una figura de la Esperanza de que renacerá la vida, gracias a Dios.

8. Después busque fui algún sitio para cenar, y estaban cerrados los que buscaba. Entonces fui al bar de un amigo en el pueblo que estaban cerrando. Cuando se enteró que no cené, de su buen corazón me regaló su bocadillo. Entonces tras esa buena acción de él me di cuenta que precisamente su ropa era pantalón negro y camiseta naranja.

9. Entonces le conté a este amigo la coincidencia del sueño de de mi madre conmigo, y al momento la camarera lo escuchó y  nos dijo sorprendida, que eso también pasó con su hijo de tres años, que este decía señalando vb on su dedo al aire "Jesús" y el niño lo repetía y la madre no entendía porque nunca le había llevado al niño a la iglesia entonces la madre le enseñó una estampilla con la imagen de Jesús se lo mostró al niño y el niño al verlo aseguró que era ese al que había visto.


(Viene de historia 133)

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Conclusión: Las madres tienen sensibilidad especial, o intuición, con el sentir del hijo al nacer y probablemente con algún signo que pudiere significar muerte del hijo. Esto puede llevar a creer más cierto la tradición cristiana aunque no está indicada en la Biblia de que la madre de Jesús sería la primera persona que entendería o percibiría la resurrección de su Hijo, si bien la Biblia dice que María Magdalena fue la primera persona que le vio físicamente tras resucitar. Y curiosamente hoy escribí esta historia sin saber que hoy 22 de julio es precisamente el día de María Magdalena.

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Oración: que honremos a nuestras madres, y  padres, con alegría y paz.